no son las ni las 8 y me despierto, no sé que pasa con mi sueño que es tan corto, tan poco. me despierto con sueño, quizás podría dormir más pero no. soñé algo, pero no recuerdo claramente qué. abro el libro de mooji, está junto a mi almohada esperando hasta último momento que lo termine de leer. me gusta este libro, es extraño, hay muchas cosas que yo dije, pensé, sentí, escribí antes de leerlo, y me hacen pensar que no estaba tan mal entonces. a veces hay palabras textuales de cosas que escribí hace un montón, cierta alegría profunda que describí, una sensación de plenitud que va más allá de los estados momentáneos, una necesidad pacífica de romper con todo, de empezar de nuevo, de reconocerse, de parirse a sí mismo. igual propone self-inquiry, yo me ahogo en esas preguntas, prefiero no pensar y que cuando piense, pueda decir "esto es solo pensamiento, no soy yo" y ya. cuando tengo esos momentos de felicidad tan pura, tan vasta, tan inocente, en general no estoy pensando en nada, estoy concentrada en el ser, en el hacer a un punto que no hay concentración siquiera, sólo un fluir, como cuando ando en bicicleta y no estoy pensando ahora tengo que poner el pie acá y hacer fuerza con esta pierna, simplemente pedaleo y la bici se mueve y yo con ella, y vamos rodando felices juntas por la vida.
leo a mooji, m duerme al lado, a veces se despierta un poco o pareciera, yo leo, leo hasta terminar el libro, me río, la vida de mooji se parece bastante a la mía. será que estoy iluminada? bueh, de acuerdo a advaita sí lo estoy, todos lo estamos. me levanto, voy al baño, empiezo a armar la mochila. this is the end, el final de esta historia. creo que me vendrá muy bien una semana de soledad hasta encontrarme con j. tailandia y laos han sido como una vacación, un limbo viajero entre dos experiencias hardcore, la india y el monstruo china-mongolia-rusia que está por empezar.
de verdad que tengo ganas de abrazarlo, esto no se parece en nada a fluir, lo sé, pero no quisiera que piense que lo quiero violar. al final se levanta, nos ponemos en movimiento, vamos a desayunar, hablamos de mooji, del libro, de salir a caminar.
damos una vuelta por las calles de vientiane, es como un pueblo chico, como si santiago del estero fuera la capital del país. él me debe una cena, hablamos de ir a almorzar, la verdad es que yo no tengo hambre, dice de ir a una pizzeria sueca, al final vamos ahí a comprar cosas dulces, galletitas y eso, probamos unas cuantas. cada tanto se cuela en la charla la idea de que es nuestro último día, hay algo de bittersweet, yo igual estoy superfeliz hoy, le cuento sobre la vez que me encontré con la negra che en la paz, y ser feliz con la sola idea de que existe gente así en el mundo, y que afortunada soy de encontrarlos aunque sea por un rato, aunque la despedida duela. él dice que sabe que éste no es nuestro último encuentro, y que está seguro que cuando y donde sea que nos volvamos a encontrar, conectaremos tan instántaneamente como lo hicimos en bangkok y en dos minutos será como si el tiempo no hubiera pasado. le confieso que hubiera querido matarlo unas cuantas veces, él dice que también a mí, jah! me pregunto cuando pero no se lo pregunto a él, pff, no sea cosa que me diga cosas que no quiero escuchar.volvemos al tema de la cena pendiente, me dice que ya no tendremos tiempo para hacerla, que a cambio me propone que cuando vaya a suecia puedo comer su comida. no está mal, aunque no me queda tan de paso ir a recoger el premio, le digo que me dé un voucher, que lo quiero por escrito. en un momento me pregunta si pensaba ir a estocolmo, le digo que sí pero sólo porque él está ahí, mi ruta en europa va decidida por gente y no por lugares.
volvemos al hotel, hacemos el check out, dejamos las mochilas abajo y vamos a la embajada de tailandia a retirar su visa. cantamos por la calle, vamos dando saltitos extraños, inventando un lenguaje que supuestamente es laosiano, conspirando una teoría para tomar un edificio, transpirando. m se queja por el calor, luego dice que está tan contento que tiene que encontrar algo para quejarse. le pregunto que siente ahora, que irá a encontrarse con su familia. no será fácil me imagino, no lo sé, yo mucho no lo conozco y a la vez siento que lo conozco más que nadie, y lo noto tan pero tan cambiado desde bangkok hasta acá. tengo la impresión de que no le será muy fácil seguir siendo este nuevo él cuando todos estarán esperando encontrar al anterior, me dijo que estuvo pensando al respecto, que será extraño, ya verá como se siente.
le cuento lo de la noche, que le dije que lo extrañaría y su respuesta, dijo no recordar nada al respecto, yo le hago notar su "externación", que todo lo menciona de modo "objetivo", como si nada lo afectara. él dice que igual no me lo dirá porque no me va a extrañar, porque él no extraña a nadie. en cierto sentido yo tampoco, amo a mis amigos y a mi familia pero no los preciso acá al lado, obvio que si pudiera compartir con ellos un momento sería fabuloso, pero si verlos en este momento implica renunciar a esta experiencia pues prefiero no verlos, si los extrañara tanto volvería y punto. él está de acuerdo, dice, así es como él entiende la amistad, con desapego. esta palabrita, desapego, tengo mis reservas con ella, me suena a no involucramiento que es algo con lo que no voy, pero digamos que en esta caso compartimos la misma idea. "i love to hang out with you" me dice, estoy seguro que nos vamos a volver a encontrar, quizas este año, o el próximo, pero sucederá. un mes, a veces nos parece que pasó rapidísimo y otras, los días en pai parece que hubieran sido hace un siglo. será raro despertarse y no verlo ahí al lado, no escuchar su voz.
vamos por la visa, nos encontramos con otro sueco en la cola, hablen en sueco nomás que yo estoy en mi universo. a la vuelta pasamos por un mercado, m quiere comprar sticky rice, recuerdo que tenemos todavía un ananá, a esta hora hay torta y café en la guest house, m me invita un licuado y dice "hacemos una fiesta". estamos ahí en la puerta entonces, en una mesita que hay afuera con torta, ananá, sticky rice y licuados, viene martin, el alemán que había compartido el cuarto con nosotros la primera noche que también cruzará a tailandia, irán juntos. comemos, charlamos, media hora nomás o menos quizás, llega la hora de la despedida, nos damos un abrazo fuerte fuerte, me tengo que poner en puntas de pie, me dice en el oído it was great meeting you, thank you for everything, aprendimos mucho mucho juntos, muchísimo, fue como un curso acelerado, después de esto creo que podemos tolerar juntos cualquier cosa, nos reímos, lo quiero, de verdad lo quiero, nos separamos un poco, me mira y me dice en voz baja que me va a extrañar. yo pongo cara de sorpresa, y de verdad me sorprendo, jua, tuvo un momento de debilidad.
se pone la mochila, lo ayudo un poco, me despido de martin con un apretón de manos, m y yo nos damos otro abrazo, this is it, see you soon, buen viaje.
lo veo alejarse por la calle del hotel, enciendo un cigarrillo, me pongo a corregir el libro de identity, estoy triste sí, pero feliz. y ahora, mientras escribo, esto se empañan los ojos.
cuelgo toda la tarde en esa misma mesa, gente va y viene, se sienta y charla, a las 7 creo que ya es hora, los buses salen a las 8.30, me doy una ducha, me cargo la mochila al hombro y voy hasta la terminal del centro a tomar un bus para la terminal del sur, no hay mas buses, otra vez mi tendencia a la inercia me complica la vida aunque tengo clarísimo que si tengo que viajar hoy, será hoy, me tomo un tuk tuk que regateo de 60 a 20000 kip, es lejísimo, considero llamar a vicki para quedarme en su casa si es que pierdo el bus, quiza mejor dormir en la terminal, sino son 40000 de tuk tuk ida y vuelta mas al menos 40mil de alojamiento, llego cagando, quizá menos de 10 minutos antes de que salgan los buses, 150 mil, que caro es todo por dior, consigo que me rebajen a 130000 (mi presupuesto diario es de 80000 por todo concepto), me subo, el bus tiene camas en vez de asientos, me toca la última cama de lado de la ventanilla compartida con dos chicas suizas, la luna casi llena ilumina la noche.
viernes, 25 de junio de 2010
jueves, 24 de junio de 2010
día 23
casi las dos am de estos días tan largos y a la vez tan cortos.
un mañana atroz, todo de nuevo para hacer con identity y me estoy cansando, no me cierra tanto trabajo por esa guita. no puedo corregir 4 veces la misma cosa, no me pagan por hora. después se me rompió el pimentero, estaba desayunando la chica que me aturde, me fui afuera, m se quedó adentro, nada me funcionaba, tenía 8 mil mails de roxana, mucho para hacer y cero ganas. hoy es el último dia con m, y como pinta la cosa estaremos todo el día por separado.
ayer antes de dormir estábamos en una habitación triple compartida y nuestro tercer compañero de cuarto, martin, un alemán, pinto un churrito. algo extraño me viene pasando últimamente y es que el porro me pega. no mucho, como un mareito leve, como un delay en el entendimiento de lo que me están diciendo, una especie de despegue de la realidad corporal. fumamos los tres, el tercero se fue a duchar, m y yo hablamos un rato, me dijo que lo que le gustaba de estar conmigo era que podíamos pasarnos horas cada uno en su mundo, en su pc, charlando un rato, leyendo, comentando algo, pero sin la necesidad de tener que entretenernos mutuamente. tiene razón.
esta mañana, después del desayuno nos cambiamos a una doble, era mas barato que la triple aunque no tenemos aire acondicionado. m se fue a hacer su visa tailandesa, yo me quedé puteando, después enmochilando y recién a las 11 me fui para la embajada china.
le dejé una nota a m que me había pedido que le recuerde que imprima su pasaje de tren. la nota decía: "don't forget to print your ticket and please, by no means, don't forget to be you", o algo así.
me fui caminando rapidito, tenía la impresión de que cerrarían al mediodía. en efecto, así fue. llegué una hora más tarde, a las 12, y habían cerrado 11.30. el de la puerta me dice que a las 2 vuelven a abrir, me dedico a hacer tiempo. veo en el mapa que la embajada de mongolia está cerca, voy a ir a averiguar también, también tengo que esperar, empiezan a atender a la 1.
en el camino, aunque apurada, venía contenta. tenía ganas de regalarle algo a m y no sabía que, o sí, pero estaba en duda, y en la caminata me decidí. en chiang mai había comprado un cuadernito minúsculo, tipo anotador, en el que había anotado muy pocas cosas. decidi escribir ahí algunas poesías y traducir otras mías y regalárselo. pero además, me surgieron un montón de ideas para otras poesías, iban brotando en mi cabeza mietras caminaba. así que cuando me dijeron que vuelva en una hora en la embajada mongolesa (?), me senté en la vereda de enfrente a escribir como una desquiciada. escribí a borbotones, 3 o 4 o 5 cosas nuevas, más algunas traducciones de memoria de otras poesías de peqjardín. uy, me hacía una ilusión la idea!
se hizo la una, fui a por la visa mongólica, claro que debía dejar el pasaporte y no puedo porque lo preciso para la otra visa, así que no hago nada más que perder 15 minutos, sólo me restan otros 45 para volver a la china. no hay un gramo de sombra en la calle, me siento lejos, paciencia.
a las 2 voy a la puerta y me dicen que no, que sólo por la mañana. cómo? pero si él me dijo! ruego, imploro, al final dicen sí, si es nomás completar un formulario, no me importa si luego tarda 5 días, lo que no quiero es tener que volver dos veces acá.
vuelvo caminando, sonriendo cantando aunque un poco también derritiéndome.
llego al hotel pasadas las 3 y m no está, me doy una ducha y empiezo a escribir frenéticamente en el cuadernito. me gusta la idea, me gusta mucho, ademas escribí algunas cosas que me gustaron, que hablan de m, del proceso de estos últimos días, y sé que le van a gustar. abrí peq jardin en papel y en blog, leí cosas viejas, elegí algunas para traducir. me sorprendo con algunas cosas que escribí, de verdad. otras obviamente me parecen una cagada, pero son las menos.
llega m, me dice que gracias por la nota, que le gustó mucho. se la guardó. quedamos con vicky en ir a tomar algo, yo no me quiero clavar toda la noche con ella, m actua muy distinto conmigo a solas que con otros, y me gusta mucho más como es cuando estamos solos.
vicki es divina pero pareciera que el trabajo es el 100% de su vida y eso me parece triste. el viernes próximo será su cumple, quizás me la encuentre en luang prabang para hacerle compañía. me da la impresión de que no la está pasando bien y si puedo hacerle la gamba, buenísimo.
nos despedimos de ella, vamos a una reunión de couch o algo así, jugamos a adivinar cuales son los cs en un bar lleno de gente, al final somos como 7, hay una argentina, un tano y un español, disfrutamos de hablar en castellano un rato. m se sienta medio lejos, casi no cruzamos palabra pero no importa. tomamos unas cervezas, charlamos, sacamos fotos.
volvemos a la medianoche, le digo que tengo algo para él, le doy el libro, lo leemos. le gusta. de verdad le gusta. algunas cosas las escribí especialmente para él, bueh, todas las escribí para él pero algunas inspiradas en él. especialmente una que titulé murder of no one, cuando la leyó me dijo: éste soy yo, y sí, sí es.
me dijo que hubiera querido tener algo así para darme, yo le dije que ya me había dado (de hecho me regaló un libro, además de la chalina de seda). me dio un abrazo, lo volvimos a leer, le mostré el crudo que escribí esta tarde en la vereda de la embajada, me dijo que lo venderá el día que yo sea famosa por mucha plata, le digo que puede hacer lo que quiera, dice que nunca lo venderá, que tiene otro valor. le digo que no es mas que un objeto, que si bien es representativo para nosotros, como que el efecto está logrado, como diría clarice, ya se puede prescindir del objeto-carnada una vez que se pescó el significado, pero él no está de acuerdo. lo agarra fuerte con las dos manos y me dice gracias.
él se duerme, yo termino de corregir unas cosas para identity, las mando, tengo ganas de dormir con él, era lindo su abrazo. pero aunque usted no lo crea, no me lo quiero coger, eh! creo que en el fondo tengo alguna fantasía a futuro con él. como que se dará cuenta de algo más adelante, quizás cuando vuelva. sí, soy así de ilusa.
esta es nuestra ultima noche juntos, y aunque me hizo sufrir, mucho más me hizo aprender. y sé que lo voy a extrañar.
pareciera que está despierto, a veces habla dormido. le digo que lo voy a extrañar, y él dice algo como "yeah, is going to be weird" que no quiere decir yo también te voy a extrañar pero tampoco lo contrario, es más bien una separación entre él y el sentimiento, una externación. se hará cargo alguna vez de lo que siente? son las 2 y media de la madrugada, termino de escribir esto y me voy a dormir.
un mañana atroz, todo de nuevo para hacer con identity y me estoy cansando, no me cierra tanto trabajo por esa guita. no puedo corregir 4 veces la misma cosa, no me pagan por hora. después se me rompió el pimentero, estaba desayunando la chica que me aturde, me fui afuera, m se quedó adentro, nada me funcionaba, tenía 8 mil mails de roxana, mucho para hacer y cero ganas. hoy es el último dia con m, y como pinta la cosa estaremos todo el día por separado.
ayer antes de dormir estábamos en una habitación triple compartida y nuestro tercer compañero de cuarto, martin, un alemán, pinto un churrito. algo extraño me viene pasando últimamente y es que el porro me pega. no mucho, como un mareito leve, como un delay en el entendimiento de lo que me están diciendo, una especie de despegue de la realidad corporal. fumamos los tres, el tercero se fue a duchar, m y yo hablamos un rato, me dijo que lo que le gustaba de estar conmigo era que podíamos pasarnos horas cada uno en su mundo, en su pc, charlando un rato, leyendo, comentando algo, pero sin la necesidad de tener que entretenernos mutuamente. tiene razón.
esta mañana, después del desayuno nos cambiamos a una doble, era mas barato que la triple aunque no tenemos aire acondicionado. m se fue a hacer su visa tailandesa, yo me quedé puteando, después enmochilando y recién a las 11 me fui para la embajada china.
le dejé una nota a m que me había pedido que le recuerde que imprima su pasaje de tren. la nota decía: "don't forget to print your ticket and please, by no means, don't forget to be you", o algo así.
me fui caminando rapidito, tenía la impresión de que cerrarían al mediodía. en efecto, así fue. llegué una hora más tarde, a las 12, y habían cerrado 11.30. el de la puerta me dice que a las 2 vuelven a abrir, me dedico a hacer tiempo. veo en el mapa que la embajada de mongolia está cerca, voy a ir a averiguar también, también tengo que esperar, empiezan a atender a la 1.
en el camino, aunque apurada, venía contenta. tenía ganas de regalarle algo a m y no sabía que, o sí, pero estaba en duda, y en la caminata me decidí. en chiang mai había comprado un cuadernito minúsculo, tipo anotador, en el que había anotado muy pocas cosas. decidi escribir ahí algunas poesías y traducir otras mías y regalárselo. pero además, me surgieron un montón de ideas para otras poesías, iban brotando en mi cabeza mietras caminaba. así que cuando me dijeron que vuelva en una hora en la embajada mongolesa (?), me senté en la vereda de enfrente a escribir como una desquiciada. escribí a borbotones, 3 o 4 o 5 cosas nuevas, más algunas traducciones de memoria de otras poesías de peqjardín. uy, me hacía una ilusión la idea!
se hizo la una, fui a por la visa mongólica, claro que debía dejar el pasaporte y no puedo porque lo preciso para la otra visa, así que no hago nada más que perder 15 minutos, sólo me restan otros 45 para volver a la china. no hay un gramo de sombra en la calle, me siento lejos, paciencia.
a las 2 voy a la puerta y me dicen que no, que sólo por la mañana. cómo? pero si él me dijo! ruego, imploro, al final dicen sí, si es nomás completar un formulario, no me importa si luego tarda 5 días, lo que no quiero es tener que volver dos veces acá.
vuelvo caminando, sonriendo cantando aunque un poco también derritiéndome.
llego al hotel pasadas las 3 y m no está, me doy una ducha y empiezo a escribir frenéticamente en el cuadernito. me gusta la idea, me gusta mucho, ademas escribí algunas cosas que me gustaron, que hablan de m, del proceso de estos últimos días, y sé que le van a gustar. abrí peq jardin en papel y en blog, leí cosas viejas, elegí algunas para traducir. me sorprendo con algunas cosas que escribí, de verdad. otras obviamente me parecen una cagada, pero son las menos.
llega m, me dice que gracias por la nota, que le gustó mucho. se la guardó. quedamos con vicky en ir a tomar algo, yo no me quiero clavar toda la noche con ella, m actua muy distinto conmigo a solas que con otros, y me gusta mucho más como es cuando estamos solos.
vicki es divina pero pareciera que el trabajo es el 100% de su vida y eso me parece triste. el viernes próximo será su cumple, quizás me la encuentre en luang prabang para hacerle compañía. me da la impresión de que no la está pasando bien y si puedo hacerle la gamba, buenísimo.
nos despedimos de ella, vamos a una reunión de couch o algo así, jugamos a adivinar cuales son los cs en un bar lleno de gente, al final somos como 7, hay una argentina, un tano y un español, disfrutamos de hablar en castellano un rato. m se sienta medio lejos, casi no cruzamos palabra pero no importa. tomamos unas cervezas, charlamos, sacamos fotos.
volvemos a la medianoche, le digo que tengo algo para él, le doy el libro, lo leemos. le gusta. de verdad le gusta. algunas cosas las escribí especialmente para él, bueh, todas las escribí para él pero algunas inspiradas en él. especialmente una que titulé murder of no one, cuando la leyó me dijo: éste soy yo, y sí, sí es.
me dijo que hubiera querido tener algo así para darme, yo le dije que ya me había dado (de hecho me regaló un libro, además de la chalina de seda). me dio un abrazo, lo volvimos a leer, le mostré el crudo que escribí esta tarde en la vereda de la embajada, me dijo que lo venderá el día que yo sea famosa por mucha plata, le digo que puede hacer lo que quiera, dice que nunca lo venderá, que tiene otro valor. le digo que no es mas que un objeto, que si bien es representativo para nosotros, como que el efecto está logrado, como diría clarice, ya se puede prescindir del objeto-carnada una vez que se pescó el significado, pero él no está de acuerdo. lo agarra fuerte con las dos manos y me dice gracias.
él se duerme, yo termino de corregir unas cosas para identity, las mando, tengo ganas de dormir con él, era lindo su abrazo. pero aunque usted no lo crea, no me lo quiero coger, eh! creo que en el fondo tengo alguna fantasía a futuro con él. como que se dará cuenta de algo más adelante, quizás cuando vuelva. sí, soy así de ilusa.
esta es nuestra ultima noche juntos, y aunque me hizo sufrir, mucho más me hizo aprender. y sé que lo voy a extrañar.
pareciera que está despierto, a veces habla dormido. le digo que lo voy a extrañar, y él dice algo como "yeah, is going to be weird" que no quiere decir yo también te voy a extrañar pero tampoco lo contrario, es más bien una separación entre él y el sentimiento, una externación. se hará cargo alguna vez de lo que siente? son las 2 y media de la madrugada, termino de escribir esto y me voy a dormir.
miércoles, 23 de junio de 2010
día 22
otra vez casi se me pasa el día sin tiempo para escribir. me dormí tarde, entre el libro, las morning pages de ayer, leer un poco el libro de mooji y la lluvia, que me hizo levantar a vaya uno a saber que hora para cerrar las ventanas y entrar la ropa que estaba en el balcón. la mitad de mi cama estaba mojada, hacía demasiado calor para taparse pero demasiados mosquitos para destaparse, al final recordé que había por ahí cerca un frasco de repelente y ahí la cosa mejoró.
llovió intensamente toda la noche y la mañana también, como a las 6 m se despertó. habíamos hablado de tomar el bus de las 7 am.
pero afuera caía una catarata furiosa, yo me moría de sueño y la verdad es que no hacía mucha diferencia tomar el bus de las 12.30, así que no costó mucho convencerlo.
dormí una hora más, a las 7 abrí los ojos, manoteé la pc, fm me confirmó que andaba la internet, mandé el libro, miré el resultado de partido, argentina ganó 2 a 0 a grecia. miré una nota en un diario online: la firmaba un tal nicolás ballinoti. loquísimo, es un pibe que conocí en isla del sol, y creo que me había gustado, obviamente no me había dado bola. loquísimo que recuerde su nombre, creo que no lo hubiera recordado si no lo hubiera leído.
le pregunté a m donde compró la chalina de seda que me regaló: es de dharamsala. me la pongo, me gusta. está fresco afuera, sigue lloviendo.m se fue a desayunar, yo salí atrás de él, fui a comprar un pan y unas frutas. lo volví a encontrar en otro bar, el de siempre estaba cerrado tan temprano. pagó carísimo por un sandwich, volvimos, pagamos el hotel, colgamos un rato de charla. está otra vez con este ánimo feliz que le sienta de maravillas. le digo que si siempre estará así, es un peligro. no me animo a decirle que si está siempre así, me enamoraría de él, pero lo pienso. él dice que éste es él. y cuando es él, es encantador.
me siento honrada en algún punto porque se permita ser él en mi presencia. le pregunto si es así en estocolmo, dice que no. no sabe que pasará cuando regrese, si podrá ser este nuevo él, si tendrá lugar.
descubro la diferencia entre el que conocí en bangkok y el de ahora. éste está vivo.
ríe, sonríe, no se toma en serio, hace el ridículo, dice tonterías. se ha sacudido la mente, se sacó el traje de la intelectualidad. está desnudo, libre.
vamos a tomar el bus, queremos agarrar el bus local, que es más barato. mientras esperamos que salga, le cuento que ayer estuve un poquito triste pensando en que vamos a separar nuestros caminos. le digo que ha sido una experiencia interesante viajar con él, él dice que mucho. no me molesta estar triste, para mi es una buena señal, es señal de que algo me ha dejado marca. le cuento mi parte preferida del principito, cuando se despide del zorro y él le dice que aunque esté triste igual gana por el color del trigo. él me cuenta la historia de un maestro zen que se harta del desapego y decide "apegarse" a todo. yo soy un poco así, confieso. me gusta la intensidad. y sé que voy a estar un poco triste cuando nos despidamos, y que luego se me va pasar.
nos sentamos en asientos separados, los asientos siempre son chicos y las piernas nos entran ajustadas. pero después el bus se llena, así que compartimos el asiento.
hacemos una parada en un mercado, bajo a comprar unas bananas. están muy caras, detrás mío viene el chofer del bondi y compra algunas. yo sigo para adentro del mercado, compro unos choclos y unas bananas asadas. cuando vuelvo a subir, m está terminando de comer una banana. me dice que el chofer le dio dos. está terminando de comer la segunda, me ofrece la mitad, yo respondo que sí pero no me entiende y engulle lo poco que queda. que distintos que somos, le digo. obvio que si tenés dos bananas es una para cada uno, por eso el chofer se las dio, porque sabia que yo queria comprar. él dice que no está especulando que alguien le dé, que en su país uno paga los impuestos y el gobierno se encarga de repartir, lo cual lo exime de la culpa. sé que no es nada personal, ni siquiera de él, es más bien algo cultural, pero no deja de sorprenderme. sé que no es nada personal, ni siquiera de él, es más bien algo cultural, pero no deja de sorprenderme.
paramos otra vez, yo me estoy meando, bajo a los yuyos directo. me incrusto dentro de una planta que me deja el pantalón lleno de espinitas. cuando vuelvo a subir le pido que me ayude a sacarlas. al principio se resiste, después se pone con paciencia a sacarlas, una pierna cada uno. quiero hacerle un chiste, como que me estoy calentando con su mano ahí, pero no la quiero embarrar, hay mucho riesgo de confusión.
hablamos de los tiempos de viaje, me dice que no sabe cómo hacen los irlandeses para viajar un año juntos. que él cree que no podría viajar por tanto tiempo con nadie por bien que se lleve. yo viajé 4 meses con h, dos con j, y ahora vendrán otros más con j también. estoy mansa, creo, estoy mucho más mansa y eso hace que pueda adaptarme más a otros. él dice que viajó 6 semanas con su ex y no estuvo mal, pero que no cree que le resulte por mucho más tiempo.
está incomodo, cambiamos de asientos, me toca la ventanilla y él estira las piernas hacia el pasillo, es alto aunque no parece, un metro ochenta y algo. me dice que le duele el culo del asiento, quiere dormir y la cabeza le cuelga como un péndulo.
le sugiero sentarnos como lo hacíamos con jonathan (aunque no le digo que lo hacía con jonathan, claro), yo de costado con las piernas abiertas y él en el medio, recostado sobre mí. le advierto es que es una posición que requiere demasiado contacto para los estándares suecos, sonríe. al final, probamos, se recuesta sobre mí en toda su extensión, su cabeza sobre mi hombro. me aplasta un poco, pero me gusta esa presión.
se queda un rato, quizás se duerme, no lo sé. después sugiere cambiar, así que a mí me toca estar sobre él. es cómodo, se siente cómodo.
llegamos, está contento, lo puedo sentir. su alegría me contagia instantáneamente. encontramos enseguida el hotel que buscamos, nos dan una habitacion tipo dormi con 3 camas, no sabemos quien será el próximo habitante. en la puerta del hotel está chris, el suizo que nos venimos cruzando desde pakbeng, con laura, una holandesa que conocimos en vang vieng. ella deibera venir con una perilla de volumen. me altera bastante. vamos a cenar, hablo con vicky, viene, vamos a un bar caro en el que no pido nada. es rara la situación con vicki, no me cae mal, resulta que tambien trabaja en comunicacion, pero siento que somos de universos diferentes. estamos vicki, chris, una chica alemana, m y yo. bueno, m no está ahí, medio que yo tampoco. la reunión se muda a una pizzería, después a la puerta del hotel. hacemos planes para mañana, miro mi correo, resulta que el libro no llegó, lo envío otra vez, me escribió tejedora un mail hermosisimo, le dije que queria ir a visitarla por un tiempo largo, me hace ilusión pasar unos meses en cachi cerca de ella, me cuelgo con la idea, sé que lo haré, ya veremos cuando.
volvemos al cuarto, le pregunto como está, siento que no está. le digo que es distinto cuando está conmigo que cuando hay más gente. él dice que sí, definitivamente, está más relajado. supongo que sabe, o siente que no lo juzgo, que no me asusto. más bien por el contrario, lo prefiero así. mañana cumplimos un mes juntos y además, es nuestro último día.
llovió intensamente toda la noche y la mañana también, como a las 6 m se despertó. habíamos hablado de tomar el bus de las 7 am.
pero afuera caía una catarata furiosa, yo me moría de sueño y la verdad es que no hacía mucha diferencia tomar el bus de las 12.30, así que no costó mucho convencerlo.
dormí una hora más, a las 7 abrí los ojos, manoteé la pc, fm me confirmó que andaba la internet, mandé el libro, miré el resultado de partido, argentina ganó 2 a 0 a grecia. miré una nota en un diario online: la firmaba un tal nicolás ballinoti. loquísimo, es un pibe que conocí en isla del sol, y creo que me había gustado, obviamente no me había dado bola. loquísimo que recuerde su nombre, creo que no lo hubiera recordado si no lo hubiera leído.
le pregunté a m donde compró la chalina de seda que me regaló: es de dharamsala. me la pongo, me gusta. está fresco afuera, sigue lloviendo.m se fue a desayunar, yo salí atrás de él, fui a comprar un pan y unas frutas. lo volví a encontrar en otro bar, el de siempre estaba cerrado tan temprano. pagó carísimo por un sandwich, volvimos, pagamos el hotel, colgamos un rato de charla. está otra vez con este ánimo feliz que le sienta de maravillas. le digo que si siempre estará así, es un peligro. no me animo a decirle que si está siempre así, me enamoraría de él, pero lo pienso. él dice que éste es él. y cuando es él, es encantador.
me siento honrada en algún punto porque se permita ser él en mi presencia. le pregunto si es así en estocolmo, dice que no. no sabe que pasará cuando regrese, si podrá ser este nuevo él, si tendrá lugar.
descubro la diferencia entre el que conocí en bangkok y el de ahora. éste está vivo.
ríe, sonríe, no se toma en serio, hace el ridículo, dice tonterías. se ha sacudido la mente, se sacó el traje de la intelectualidad. está desnudo, libre.
vamos a tomar el bus, queremos agarrar el bus local, que es más barato. mientras esperamos que salga, le cuento que ayer estuve un poquito triste pensando en que vamos a separar nuestros caminos. le digo que ha sido una experiencia interesante viajar con él, él dice que mucho. no me molesta estar triste, para mi es una buena señal, es señal de que algo me ha dejado marca. le cuento mi parte preferida del principito, cuando se despide del zorro y él le dice que aunque esté triste igual gana por el color del trigo. él me cuenta la historia de un maestro zen que se harta del desapego y decide "apegarse" a todo. yo soy un poco así, confieso. me gusta la intensidad. y sé que voy a estar un poco triste cuando nos despidamos, y que luego se me va pasar.
nos sentamos en asientos separados, los asientos siempre son chicos y las piernas nos entran ajustadas. pero después el bus se llena, así que compartimos el asiento.
hacemos una parada en un mercado, bajo a comprar unas bananas. están muy caras, detrás mío viene el chofer del bondi y compra algunas. yo sigo para adentro del mercado, compro unos choclos y unas bananas asadas. cuando vuelvo a subir, m está terminando de comer una banana. me dice que el chofer le dio dos. está terminando de comer la segunda, me ofrece la mitad, yo respondo que sí pero no me entiende y engulle lo poco que queda. que distintos que somos, le digo. obvio que si tenés dos bananas es una para cada uno, por eso el chofer se las dio, porque sabia que yo queria comprar. él dice que no está especulando que alguien le dé, que en su país uno paga los impuestos y el gobierno se encarga de repartir, lo cual lo exime de la culpa. sé que no es nada personal, ni siquiera de él, es más bien algo cultural, pero no deja de sorprenderme. sé que no es nada personal, ni siquiera de él, es más bien algo cultural, pero no deja de sorprenderme.
paramos otra vez, yo me estoy meando, bajo a los yuyos directo. me incrusto dentro de una planta que me deja el pantalón lleno de espinitas. cuando vuelvo a subir le pido que me ayude a sacarlas. al principio se resiste, después se pone con paciencia a sacarlas, una pierna cada uno. quiero hacerle un chiste, como que me estoy calentando con su mano ahí, pero no la quiero embarrar, hay mucho riesgo de confusión.
hablamos de los tiempos de viaje, me dice que no sabe cómo hacen los irlandeses para viajar un año juntos. que él cree que no podría viajar por tanto tiempo con nadie por bien que se lleve. yo viajé 4 meses con h, dos con j, y ahora vendrán otros más con j también. estoy mansa, creo, estoy mucho más mansa y eso hace que pueda adaptarme más a otros. él dice que viajó 6 semanas con su ex y no estuvo mal, pero que no cree que le resulte por mucho más tiempo.
está incomodo, cambiamos de asientos, me toca la ventanilla y él estira las piernas hacia el pasillo, es alto aunque no parece, un metro ochenta y algo. me dice que le duele el culo del asiento, quiere dormir y la cabeza le cuelga como un péndulo.
le sugiero sentarnos como lo hacíamos con jonathan (aunque no le digo que lo hacía con jonathan, claro), yo de costado con las piernas abiertas y él en el medio, recostado sobre mí. le advierto es que es una posición que requiere demasiado contacto para los estándares suecos, sonríe. al final, probamos, se recuesta sobre mí en toda su extensión, su cabeza sobre mi hombro. me aplasta un poco, pero me gusta esa presión.
se queda un rato, quizás se duerme, no lo sé. después sugiere cambiar, así que a mí me toca estar sobre él. es cómodo, se siente cómodo.
llegamos, está contento, lo puedo sentir. su alegría me contagia instantáneamente. encontramos enseguida el hotel que buscamos, nos dan una habitacion tipo dormi con 3 camas, no sabemos quien será el próximo habitante. en la puerta del hotel está chris, el suizo que nos venimos cruzando desde pakbeng, con laura, una holandesa que conocimos en vang vieng. ella deibera venir con una perilla de volumen. me altera bastante. vamos a cenar, hablo con vicky, viene, vamos a un bar caro en el que no pido nada. es rara la situación con vicki, no me cae mal, resulta que tambien trabaja en comunicacion, pero siento que somos de universos diferentes. estamos vicki, chris, una chica alemana, m y yo. bueno, m no está ahí, medio que yo tampoco. la reunión se muda a una pizzería, después a la puerta del hotel. hacemos planes para mañana, miro mi correo, resulta que el libro no llegó, lo envío otra vez, me escribió tejedora un mail hermosisimo, le dije que queria ir a visitarla por un tiempo largo, me hace ilusión pasar unos meses en cachi cerca de ella, me cuelgo con la idea, sé que lo haré, ya veremos cuando.
volvemos al cuarto, le pregunto como está, siento que no está. le digo que es distinto cuando está conmigo que cuando hay más gente. él dice que sí, definitivamente, está más relajado. supongo que sabe, o siente que no lo juzgo, que no me asusto. más bien por el contrario, lo prefiero así. mañana cumplimos un mes juntos y además, es nuestro último día.
martes, 22 de junio de 2010
día 21
tres semanas ya pasaron desde que empecé a escribir estas páginas. uf, parece mucho. algunos días salen a la mañana, otros, como hoy, recién tengo tiempo a la noche.
me agarró así como una tristeza repentina, ahora. estoy muy cansada, es cierto, ayer me encontré con jaz en skype y me fui a dormir como a las 4 de la mañana, y esta mañana me desperté a las 9. quería hablar temprano con la mina del hotel, a ver si pintaba lo de hacer la página, pero no tuve éxito. es difícil explicar algo así a alguien que no tiene ni idea de lo que le estás hablando y pobrísimo manejo del inglés.
ayer se pasó manso y nublado, la internet no andaba muy bien y nos fuimos con m a un bar muy caro a usar el wifi. obvio que no consumí nada, pero m sí. es raro, él raramente me ofrece algo de lo que pide. bah, creo que en argentina la gente es diferente. la cuestión es que fuimos ahí creo que antes del mediodía y nos colgamos toda la tarde, como hasta las 4. cada uno está en su planeta pero a la vez charlando, interactuando, comentando y está bueno.
mientras estábamos ahí nos encontramos con finnola y karol, una pareja de irlandeses muy copados que habíamos conocido en luang prabang, quedamos en encontrarnos a cenar.
volvimos al hotel, empezamos a cantar. nos grabamos cantando, fue divertido. me gusta poder compartir eso con él. quedamos que cuando vaya a estocolmo iremos a la casa de su ex que tiene un estudio y nos grabaríamos profesionalmente. comimos un ananá que habíamos comprado el día anterior, es como el pn nuestro de cada día.
dijimos que iríamos a caminar pero al final colgamos y salimos justo a tiempo para el encuentro. comimos unas brochettes, charlamos y nos despedimos relativamente temprano. yo todavía tenía hambre, m compró un pan para el día siguiente, yo compré otro para esa noche. volvimos, balcón, pan con aceite de oliva y pimienta negra, vinito, charla aunque no mucha, porque después apareció la flia en skype, era el día del padre, y colgué.
hablé con mi mamá, que me comentó cosas tales como que habían abierto el puente de gualeguaychú y que había visto a mi amiga guada pasar por la puerta de casa sin saludar. mi papá me hizo comentarios del blog, está tan orgulloso que me mata de ternura. me dice que cada día escribo mejor, jua, como si fuera gardel. me sugirió mandar algún escrito al concurso de clarín, le dije que lo elija y lo mande nomás.
estaba fer también. hace mil que no lo veía. se rapó la cabeza. está arrugado, envejecido. estaban martín y sol además, mostrándome las ventanas en sus sonrisas de dientes ausentes. sol me contó que se le cayeron cuatro dientes, a martín se le cayeron como nueve. martín está tan hermoso, enorme!
después cortamos, charlé un rato con m, y volví al skype con jaz. estaba medio en otra, con rodrigo de visita, el teléfono, mara, facu, así que no fue una charla de esas profundas que tanto disfrutamos, pero estuvo bien, siempre es un placer hablar con ella. la está pasando medio fiero, me temo. ya lo creo que no es fácil separarse y mucho menos con dos enanos de por medio. chica valiente. se tenía que ir, hablamos un rato nomás.
le mandé mail a kika, casi se me pasa su cumple. mañana es el de kikita, no me tengo que olvidar, el 25 es el de facu. después me recontra colgué leyendo las referencias de couchsurfing. hay que tener ganas... se largaba a llover cuando me fui a dormir.
esta mañana abrí los ojos antes de las 9, me hubiera gustado dormir un rato más pero si quería hacer lo de la web, tenía que ser temprano. despues, el libro de identity, que acabo de terminar, me consumió todo el día.
m estaba particularmente feliz hoy, tanto que me contagió.
si todo el tiempo se hubiera comportado así me hubiera enamorado de él, sin dudas. estaba libre, risueño, suelto... le dije que me alegraba verlo tan feliz. me dijo que se había despertado sabiendo que era él. magnífico.
yo, atareada con el puto libro y un programa que me bajé para editar el pdf que se colgaba cada tres minutos, igual compartí su felicidad. llovió a la tarde, mucho en poco tiempo, miramos por la ventana. me dijo que hacía poco le había empezado a gustar la lluvia. era una lluvia preciosa, cayendo sobre las montañas vestidas de nube. a la tarde se fue a caminar, yo me quedé trabajando, a las 6 y media habíamos quedado en encontrarnos con los irlandeses. los vimos en el puente, el plan era ver juntos el atardecer. llegamos un poco tarde, pero había una linda luz sobre el río, apenas rosada.
cenamos en el mismo lugar de ayer, aunque yo tenía ganas de ir a otro lado, me sumé a la mayoría. la charla a veces es interesante con los irlandeses, pero a veces me aburro un poco, no entiendo todo lo que dicen, tienen acentos raros.
igual son copados, quizás me los encuentre en el sur.
volvimos temprano otra vez, a la 1.30 juega la selección pero creo que voy a pasar, son casi las 12 y tengo sueño. empezamos a armar las mochilas, y m, mostrándome una chalina verde como de seda, me preguntó si me gustaba. le dije que sí, y me la regaló. le dije porque no se la daba a su mamá, que la vería en unos días nomás. me dijo que no le gustaría. le pregunté para quien la había comprado, me dijo que simplemente la vio, le gustó y la compró, pensando que se la daría a alguien, y me tocó a mí. le dije que entonces debería recordarlo cada vez que la usara, me preguntó si eso sería un problema. le dije que era el precio que tenía que pagar por ella. mañana nos vamos a vientiane, donde debería haber estado hace dos días. soy débil, que se le va a hacer. preferí pasar unos días más con él que ir por mis papeles. y esta tristeza repentina, la conozco. y es que se viene la despedida.
me agarró así como una tristeza repentina, ahora. estoy muy cansada, es cierto, ayer me encontré con jaz en skype y me fui a dormir como a las 4 de la mañana, y esta mañana me desperté a las 9. quería hablar temprano con la mina del hotel, a ver si pintaba lo de hacer la página, pero no tuve éxito. es difícil explicar algo así a alguien que no tiene ni idea de lo que le estás hablando y pobrísimo manejo del inglés.
ayer se pasó manso y nublado, la internet no andaba muy bien y nos fuimos con m a un bar muy caro a usar el wifi. obvio que no consumí nada, pero m sí. es raro, él raramente me ofrece algo de lo que pide. bah, creo que en argentina la gente es diferente. la cuestión es que fuimos ahí creo que antes del mediodía y nos colgamos toda la tarde, como hasta las 4. cada uno está en su planeta pero a la vez charlando, interactuando, comentando y está bueno.
mientras estábamos ahí nos encontramos con finnola y karol, una pareja de irlandeses muy copados que habíamos conocido en luang prabang, quedamos en encontrarnos a cenar.
volvimos al hotel, empezamos a cantar. nos grabamos cantando, fue divertido. me gusta poder compartir eso con él. quedamos que cuando vaya a estocolmo iremos a la casa de su ex que tiene un estudio y nos grabaríamos profesionalmente. comimos un ananá que habíamos comprado el día anterior, es como el pn nuestro de cada día.
dijimos que iríamos a caminar pero al final colgamos y salimos justo a tiempo para el encuentro. comimos unas brochettes, charlamos y nos despedimos relativamente temprano. yo todavía tenía hambre, m compró un pan para el día siguiente, yo compré otro para esa noche. volvimos, balcón, pan con aceite de oliva y pimienta negra, vinito, charla aunque no mucha, porque después apareció la flia en skype, era el día del padre, y colgué.
hablé con mi mamá, que me comentó cosas tales como que habían abierto el puente de gualeguaychú y que había visto a mi amiga guada pasar por la puerta de casa sin saludar. mi papá me hizo comentarios del blog, está tan orgulloso que me mata de ternura. me dice que cada día escribo mejor, jua, como si fuera gardel. me sugirió mandar algún escrito al concurso de clarín, le dije que lo elija y lo mande nomás.
estaba fer también. hace mil que no lo veía. se rapó la cabeza. está arrugado, envejecido. estaban martín y sol además, mostrándome las ventanas en sus sonrisas de dientes ausentes. sol me contó que se le cayeron cuatro dientes, a martín se le cayeron como nueve. martín está tan hermoso, enorme!
después cortamos, charlé un rato con m, y volví al skype con jaz. estaba medio en otra, con rodrigo de visita, el teléfono, mara, facu, así que no fue una charla de esas profundas que tanto disfrutamos, pero estuvo bien, siempre es un placer hablar con ella. la está pasando medio fiero, me temo. ya lo creo que no es fácil separarse y mucho menos con dos enanos de por medio. chica valiente. se tenía que ir, hablamos un rato nomás.
le mandé mail a kika, casi se me pasa su cumple. mañana es el de kikita, no me tengo que olvidar, el 25 es el de facu. después me recontra colgué leyendo las referencias de couchsurfing. hay que tener ganas... se largaba a llover cuando me fui a dormir.
esta mañana abrí los ojos antes de las 9, me hubiera gustado dormir un rato más pero si quería hacer lo de la web, tenía que ser temprano. despues, el libro de identity, que acabo de terminar, me consumió todo el día.
m estaba particularmente feliz hoy, tanto que me contagió.
si todo el tiempo se hubiera comportado así me hubiera enamorado de él, sin dudas. estaba libre, risueño, suelto... le dije que me alegraba verlo tan feliz. me dijo que se había despertado sabiendo que era él. magnífico.
yo, atareada con el puto libro y un programa que me bajé para editar el pdf que se colgaba cada tres minutos, igual compartí su felicidad. llovió a la tarde, mucho en poco tiempo, miramos por la ventana. me dijo que hacía poco le había empezado a gustar la lluvia. era una lluvia preciosa, cayendo sobre las montañas vestidas de nube. a la tarde se fue a caminar, yo me quedé trabajando, a las 6 y media habíamos quedado en encontrarnos con los irlandeses. los vimos en el puente, el plan era ver juntos el atardecer. llegamos un poco tarde, pero había una linda luz sobre el río, apenas rosada.
cenamos en el mismo lugar de ayer, aunque yo tenía ganas de ir a otro lado, me sumé a la mayoría. la charla a veces es interesante con los irlandeses, pero a veces me aburro un poco, no entiendo todo lo que dicen, tienen acentos raros.
igual son copados, quizás me los encuentre en el sur.
volvimos temprano otra vez, a la 1.30 juega la selección pero creo que voy a pasar, son casi las 12 y tengo sueño. empezamos a armar las mochilas, y m, mostrándome una chalina verde como de seda, me preguntó si me gustaba. le dije que sí, y me la regaló. le dije porque no se la daba a su mamá, que la vería en unos días nomás. me dijo que no le gustaría. le pregunté para quien la había comprado, me dijo que simplemente la vio, le gustó y la compró, pensando que se la daría a alguien, y me tocó a mí. le dije que entonces debería recordarlo cada vez que la usara, me preguntó si eso sería un problema. le dije que era el precio que tenía que pagar por ella. mañana nos vamos a vientiane, donde debería haber estado hace dos días. soy débil, que se le va a hacer. preferí pasar unos días más con él que ir por mis papeles. y esta tristeza repentina, la conozco. y es que se viene la despedida.
lunes, 21 de junio de 2010
día 20
podría haber despertado con los ojos hinchados y el ánimo destruido, pero no. amanecí otra vez ridículamente temprano, 8 y algo (considerando que me había acostado a las 4, es muy poco), estoy durmiendo casi nada estos días pero no parece tener efectos en mi cansancio ni en mi ánimo.
obviamente m dormía, me bañé y me fui a comprar unas frutas. quería también comprar una baguette. m había comprado unos quesitos y todavía quedaban un par, y había sugerido que podíamos desayunar eso. yo últimamente no como nada más que frutas a la mañana, pero un poco de pan no me parecía mala idea. así que compré baguette, bananas, tomates cherry y un ananá chiquito, y volví con la ilusión de un desayuno fatto in casa. en el camino encontré a m sentado en el bar de siempre, engullendo su religioso sandwich y su licuado de limón. las cosas nunca salen como uno las planea.
me senté, me pedí uno para mí de ananá, me pregunto como estaba. yo estaba asombrosamente bien, como si la noche anterior hubiera estado de fiesta y no llorando con mi ego deshecho entre las manos. él acusó un poco de resaca, hablamos de alquilar una bici. me preguntó si me iría hoy a vientiane, y quizás debería. bueno, debería, si después quiero ir a pakse y si pahn do y todo eso y después volver a subir para ir a china a tiempo para encontrarme con j, debería. también puedo ir en unos días, tramitar mis papeles sin ir al sur y volver a subir. m me pregunta si iré y volveré en el mismo día, la verdad es que mucho sentido eso no tiene, es mucha plata.
es que tampoco hay nada en vang vieng que tenga que hacer que me obligue a quedarme, el mayo encanto de este lugar creo que es la hermosa habitación que tenemos.
él dice, podés ir y volver, ir y nos encontramos el miércoles cuando yo voy, o vamos el miércoles directamente. el tema es que si yo voy sola, encima que ahora vicky no está ahí, no me voy a quedar. puedo ir, iniciar el trámite y seguir para el sur, y pasarl oa buscar a la vuelta, pero eso implicaría que ya no nos veamos nunca más, porque el viernes él se va a tailandia. no es nada dramático tampoco no verlo más, bueh, quizá un poco sí, es fácil acostumbrarse a algunas cosas y supongo que, aunque en muchos momentos lo haya querido matar, igual lo voy a extrañar. en estos días se cumple un mes desde que nos encontramos en pai, y no es poca cosa. el otro día me contó que durante sus 5 meses de viaje no viajó con nadie excepto con una semana con su amiga india. yo soy la persona con quien ha pasado más tiempo en estos meses, y aunque en india yo tuve unos cuantos compañeros de viaje, excepto por j, m es mi compañero de viaje de más larga duración. y eso es algo que quiza ralentiza un poco mi partida, sin mencionar el hecho de que la inercia suele ser la ley fundamental de mi comportamiento.
también hay otro factor, que es la chance de diseñar una página para este hotel en que estamos ahora. todavía no hice nada al respecto pero quizás puede andar. eso me implicaría quedarme uno o dos días más pero ahorrar bastante dinero, no estaría mal.
finalmente decidimos alquilar bicicletas, aunque nos costó arrancar. salimos pasado el mediodía con un calor húmedo y pegajoso. la ruta pedregosa convertía mi cuerpo en un sonajero. entramos en un desvío para ver una cueva, el camino era aún peor, piedras, subidas, bajadas, calor. estamos ensopados. llegamos a la cueva, adentro está fresco, tenemos una linterna muy mala, nos escurrimos detrás de un trío que va delante nuestro pero sus linternas tampoco ayudan mucho, no sabemos muy bien que es lo que hay para ver, tras intentar caminar acurrucados por una rendija a 45 grados, decidimos salir.
otra vez la ruta coctelera, hay que bajar de la bici y caminar. volvemos a la ruta principal, la promesa de una laguna azul al final del camino nos mantiene vivitos y pedaleando, el camino mejora sensiblemente, alrededor hay cielos reflejados en los arrozales.
cruzamos un puentecito de ensueño, abajo un río verdiazul ronronea manso, compramos un ananá, seguimos pedaleando, pasamos por unos pueblos, sabaidee.
llegamos a la caverna y lago, que no es lago sino río, a un lado del puente el agua está llena de púberes ingleses, del otro lado solo el río para nosotros.
m. no es muy amante del agua, chapuzón y sale, yo me quedo flotando un rato, dejándome acariciar por la corriente. nos sentamos a cantar y charlar un rato, nos quedamos dormidos, m tiene ganas de emprender la retirada, si igual no tenemos nada que hacer allá tampoco, prefiero estar acá. subimos a la caverna, ni idea teníamos que serían tantos escalones, casi hay que subir toda la montaña, una vez arriba otra vez no tenemos linterna pero es enorme y entra luz. tiene una acústica increíble, canto el ave maría sólo para probarla. no nos metemos muy adentro, la linterna es casi inútil y estamos con poco ánimo explorador. bajamos y otra vez al agua, serán pasadas las 5 cuando empezamos a regresar. que feliz me hace pedalear, voy cantando a todo lo que dan mis pulmones. pasamos otra vez por el puentecito de ensueño, m sugiere que cenemos ahí, sino fuera porque pronto estará oscuro suena genial.
la gente es superamable, charlamos sobre fotografía, m dice que con mi talento debería comprarme una cámara mejor. terminamos de comer, apuramos la pedaleada, ya no queda nada de sol, no es muy fácil con las rocas pero ya casi llegamos, las cosas en el canasto de la bici saltan como poseídas, voy perdiendo las frutas que compré como una gretel a pedal.
antes de cruzar el puente sacamos unas fotos, ya está oscuro pero ya estamos de regreso. ya sobre el asfalto yo elijo seguir con la pedaleada un poco más, la bici y yo nos merecemos pedalear sin saltar, romancear un rato sobre terreno amigable. cuando vuelvo, m me espera bañadito y listo, vela y vinito en el balcón.
y sí, obvio que una piensa como puede ser que casi tan perfecto todo pero. y sin embargo, este "es lo que hay" es bastante bueno. y elijo disfrutarlo así.
obviamente m dormía, me bañé y me fui a comprar unas frutas. quería también comprar una baguette. m había comprado unos quesitos y todavía quedaban un par, y había sugerido que podíamos desayunar eso. yo últimamente no como nada más que frutas a la mañana, pero un poco de pan no me parecía mala idea. así que compré baguette, bananas, tomates cherry y un ananá chiquito, y volví con la ilusión de un desayuno fatto in casa. en el camino encontré a m sentado en el bar de siempre, engullendo su religioso sandwich y su licuado de limón. las cosas nunca salen como uno las planea.
me senté, me pedí uno para mí de ananá, me pregunto como estaba. yo estaba asombrosamente bien, como si la noche anterior hubiera estado de fiesta y no llorando con mi ego deshecho entre las manos. él acusó un poco de resaca, hablamos de alquilar una bici. me preguntó si me iría hoy a vientiane, y quizás debería. bueno, debería, si después quiero ir a pakse y si pahn do y todo eso y después volver a subir para ir a china a tiempo para encontrarme con j, debería. también puedo ir en unos días, tramitar mis papeles sin ir al sur y volver a subir. m me pregunta si iré y volveré en el mismo día, la verdad es que mucho sentido eso no tiene, es mucha plata.
es que tampoco hay nada en vang vieng que tenga que hacer que me obligue a quedarme, el mayo encanto de este lugar creo que es la hermosa habitación que tenemos.
él dice, podés ir y volver, ir y nos encontramos el miércoles cuando yo voy, o vamos el miércoles directamente. el tema es que si yo voy sola, encima que ahora vicky no está ahí, no me voy a quedar. puedo ir, iniciar el trámite y seguir para el sur, y pasarl oa buscar a la vuelta, pero eso implicaría que ya no nos veamos nunca más, porque el viernes él se va a tailandia. no es nada dramático tampoco no verlo más, bueh, quizá un poco sí, es fácil acostumbrarse a algunas cosas y supongo que, aunque en muchos momentos lo haya querido matar, igual lo voy a extrañar. en estos días se cumple un mes desde que nos encontramos en pai, y no es poca cosa. el otro día me contó que durante sus 5 meses de viaje no viajó con nadie excepto con una semana con su amiga india. yo soy la persona con quien ha pasado más tiempo en estos meses, y aunque en india yo tuve unos cuantos compañeros de viaje, excepto por j, m es mi compañero de viaje de más larga duración. y eso es algo que quiza ralentiza un poco mi partida, sin mencionar el hecho de que la inercia suele ser la ley fundamental de mi comportamiento.
también hay otro factor, que es la chance de diseñar una página para este hotel en que estamos ahora. todavía no hice nada al respecto pero quizás puede andar. eso me implicaría quedarme uno o dos días más pero ahorrar bastante dinero, no estaría mal.
finalmente decidimos alquilar bicicletas, aunque nos costó arrancar. salimos pasado el mediodía con un calor húmedo y pegajoso. la ruta pedregosa convertía mi cuerpo en un sonajero. entramos en un desvío para ver una cueva, el camino era aún peor, piedras, subidas, bajadas, calor. estamos ensopados. llegamos a la cueva, adentro está fresco, tenemos una linterna muy mala, nos escurrimos detrás de un trío que va delante nuestro pero sus linternas tampoco ayudan mucho, no sabemos muy bien que es lo que hay para ver, tras intentar caminar acurrucados por una rendija a 45 grados, decidimos salir.
otra vez la ruta coctelera, hay que bajar de la bici y caminar. volvemos a la ruta principal, la promesa de una laguna azul al final del camino nos mantiene vivitos y pedaleando, el camino mejora sensiblemente, alrededor hay cielos reflejados en los arrozales.
cruzamos un puentecito de ensueño, abajo un río verdiazul ronronea manso, compramos un ananá, seguimos pedaleando, pasamos por unos pueblos, sabaidee.
llegamos a la caverna y lago, que no es lago sino río, a un lado del puente el agua está llena de púberes ingleses, del otro lado solo el río para nosotros.
m. no es muy amante del agua, chapuzón y sale, yo me quedo flotando un rato, dejándome acariciar por la corriente. nos sentamos a cantar y charlar un rato, nos quedamos dormidos, m tiene ganas de emprender la retirada, si igual no tenemos nada que hacer allá tampoco, prefiero estar acá. subimos a la caverna, ni idea teníamos que serían tantos escalones, casi hay que subir toda la montaña, una vez arriba otra vez no tenemos linterna pero es enorme y entra luz. tiene una acústica increíble, canto el ave maría sólo para probarla. no nos metemos muy adentro, la linterna es casi inútil y estamos con poco ánimo explorador. bajamos y otra vez al agua, serán pasadas las 5 cuando empezamos a regresar. que feliz me hace pedalear, voy cantando a todo lo que dan mis pulmones. pasamos otra vez por el puentecito de ensueño, m sugiere que cenemos ahí, sino fuera porque pronto estará oscuro suena genial.
la gente es superamable, charlamos sobre fotografía, m dice que con mi talento debería comprarme una cámara mejor. terminamos de comer, apuramos la pedaleada, ya no queda nada de sol, no es muy fácil con las rocas pero ya casi llegamos, las cosas en el canasto de la bici saltan como poseídas, voy perdiendo las frutas que compré como una gretel a pedal.
antes de cruzar el puente sacamos unas fotos, ya está oscuro pero ya estamos de regreso. ya sobre el asfalto yo elijo seguir con la pedaleada un poco más, la bici y yo nos merecemos pedalear sin saltar, romancear un rato sobre terreno amigable. cuando vuelvo, m me espera bañadito y listo, vela y vinito en el balcón.
y sí, obvio que una piensa como puede ser que casi tan perfecto todo pero. y sin embargo, este "es lo que hay" es bastante bueno. y elijo disfrutarlo así.
domingo, 20 de junio de 2010
día 19
día 19
me despierto tempranísimo otra vez, no son ni las 7.30, esta vez sí tengo frutas para el desayuno, como algo y salgo. cruzo el puente, empiezo a caminar, a perderme entre campos sembrados de arroz, inundados de agua, caminando por finas cornisas de barro, deslizándome a veces, debiendo meterme en el agua otras. quién soy yo? quién soy yo para juzgarlo? quién soy yo para decirle que tiene que quererme? quién soy yo para que tenga que quererme? camino,éßa camino entre el verde absurdamente brillante de los arrozales, hay algunas casas salpicadas acá y allá, perdidas en el laberinto de sembrados.
llego a una montaña, después a un río pequeño y claro que debo cruzar caminando con el agua casi a la cintura. y esta gente, con sus vidas de arroz, paleando los campos, abriendo compuertas, inundando, regando, regando.
vuelvo casi al mediodía, m. está recién despertado creo, desayuno, clásica rutina, la tarde otra vez se pasa, escribo los epigrafes para el libro de identity, cuanto calor hace, subimos fotos, hoy organizamos un couchsurfing meeting al que seguro no irá nadie pero nosotros. como a las 5 decimos de ir a caminar, o algo así, pero una cosa y la otra, son las 6 y seguimos acá, esperá que me doy otra ducha, se hicieron casi las 7, tenemos que ir al meeting. vamos, m. se acuerda que le dije que tenía un antojo de pizza porque sugiere compartir una.
obvio que nadie aparece, escuchamos las conversaciones de las mesas vecinas, volvemos a hablar de creatividad, me dice que le gustaría abrir un bar en estocolmo, le cuento que pensé en armar una editorial al regresar, pero como no tengo idea de cuando será eso, dejé todo en suspenso. parece que nos aburrimos pero no, cantamos, charlamos pero también compartimos el silencio.
podemos estar mucho rato en silencio, sólo escuchando la nada, cada uno en su universo que quizás es el mismo.
que hacemos después? m quiere comprar un vino, escuchar música y no hacer nada, es sábado a la noche, casi que no se me ocurre un plan mejor, obvio que para mí a ese plan le falta un poco de carne, pero no tengo otro plan mejor y este suena tentador.
encontramos un vino decente, pido que lo pongan en la heladera y lo pasamos a buscar más tarde, él dice que buena idea, yo digo, obvio, me estás subestimando. él pregunta en que otra cosa me subestimó, a mí no se me ocurre ningún ejemplo, más bien se lo decía en joda, pero ya sabemos que las jodas siempre tienen algo de verdad.
caminamos, al final encontramos una caja de 3 litros que vale la mitad, bue, en realidad vale el doble pero es la mitad de precio por litro, entonces nos vamos a poner en pedo cada día hasta que se termine, quizás.
volvemos al cuarto, nos sentamos en el balcón, el aire está quieto y aunque los relámpagos amenazan en el horizonte sigue haciendo mucho calor. por lo demás es todo perfecto, el vino, la música, los rayos, los grillos, la quietud absoluta de una noche de sábado que para nosotros podría ser lunes o jueves detenido en el no-tiempo de los viajeros.
está tan cambiado de como estaba en luang prabang que es como los días en pai, de charlas interminables. estamos tratando de escribir una canción, cantamos, nos enseñamos. el vino hace efecto, estamos sentados en el piso del balcón sobre almohadones blancos, yo rescato un toblerone que venía cargando hace como dos semanas, comemos chocolate y vino y música y palabras.
y todo parece fluir hermosamente, y es así, pero hay algo que tengo atravesado y es que no pasa nada, o sea, pasa, pero en otro nivel. entonces me decido a enterrar el puñal hasta el fondo.
what is wrong with me? nada está mal, sí. sí algo está mal porque si no, pero what do you mean, you know what i mean, what is wrong, why don't you like me?
y ahí nomás me despachó una historieta sobre una chica que conoció apenas antes de irse, que la vio nom;as tres veces pero siguieron en contacto, que ambos saben que 10 meses es mucho tiempo así que no hay promesas ni compromisos de nada, pero que él sintió que la estaba traicionando cuando estaba conmigo, y que si no puede poner su corazón 100% en lo que hace, prefiere no hacerlo.
bueh, van cayendo fichas a este baile, algo de mi se resiste a creer en que la historia no es una excusa, pero es lo que hay.
ojalá que las cosas vayan bien cuando vuelvas, es lo único que puedo decir.
pero es otra vez esa amargura profunda, ese dolor encarnado, esa pena que es tan antigua, el puñal siempre en la misma herida, revolviendo y revolviendo.
lloro, inevitablemente este dolor otra vez rebalsa las compuertas y es que puta, loco, siempre lo mismo.
siento que nunca soy suficiente. ni suficientemente linda, ni interesante, ni inteligente como para desbancar a otra, ficticia o real. lloro, él por una vez deja salir su ternura, me acaricia el pelo, me abraza. tenemos una charla un poco de lugares comunes, esa charla que tantas veces he tenido, y es que no sé si es que asusto o aburro o ninguna cosa, no causo ninguna cosa. invisible, insipida, incolora, inodora. yo digo que ser yo no paga, no compensa. que cada vez que soy yo en mi expresión más genuina, más naif diría, más fluida y menos pensada, más tierna y menos especuladora,lo único que encontré fue rechazo. él dice que quizás no era yo, porque si hubiera sido yo realmente, el rechazo no me hubiera hecho mella. y yo digo cosas que ya he dicho, y él dice cosas que ya he escuchado, y aunque las escuché cientos de veces y ya casi no me consuelan, suenan tan hermosas con su voz de tercipelo negro, que las lágrimas ceden un poco. él me dice que no hay nada malo conmigo, que soy perfecta en el sentido moojistico de perfección, que nada de esto debería alterarme porque en verdad nada puede alterarme, que si sólo pudiera darme cuenta de que no soy este cuerpo y esta cara y esta mente y este montón de sensaciones contrariadas sino algo mucho más vasto e intocable y sagrado.
yo lloro, pero a la vez estoy feliz. de haberlo conocido, de este camino, de este aprendizaje, que es siempre el mismo y que nunca termino de aprender, igual, ojalá nunca llegue el día en que deje de sentir.
me despierto tempranísimo otra vez, no son ni las 7.30, esta vez sí tengo frutas para el desayuno, como algo y salgo. cruzo el puente, empiezo a caminar, a perderme entre campos sembrados de arroz, inundados de agua, caminando por finas cornisas de barro, deslizándome a veces, debiendo meterme en el agua otras. quién soy yo? quién soy yo para juzgarlo? quién soy yo para decirle que tiene que quererme? quién soy yo para que tenga que quererme? camino,éßa camino entre el verde absurdamente brillante de los arrozales, hay algunas casas salpicadas acá y allá, perdidas en el laberinto de sembrados.
llego a una montaña, después a un río pequeño y claro que debo cruzar caminando con el agua casi a la cintura. y esta gente, con sus vidas de arroz, paleando los campos, abriendo compuertas, inundando, regando, regando.
vuelvo casi al mediodía, m. está recién despertado creo, desayuno, clásica rutina, la tarde otra vez se pasa, escribo los epigrafes para el libro de identity, cuanto calor hace, subimos fotos, hoy organizamos un couchsurfing meeting al que seguro no irá nadie pero nosotros. como a las 5 decimos de ir a caminar, o algo así, pero una cosa y la otra, son las 6 y seguimos acá, esperá que me doy otra ducha, se hicieron casi las 7, tenemos que ir al meeting. vamos, m. se acuerda que le dije que tenía un antojo de pizza porque sugiere compartir una.
obvio que nadie aparece, escuchamos las conversaciones de las mesas vecinas, volvemos a hablar de creatividad, me dice que le gustaría abrir un bar en estocolmo, le cuento que pensé en armar una editorial al regresar, pero como no tengo idea de cuando será eso, dejé todo en suspenso. parece que nos aburrimos pero no, cantamos, charlamos pero también compartimos el silencio.
podemos estar mucho rato en silencio, sólo escuchando la nada, cada uno en su universo que quizás es el mismo.
que hacemos después? m quiere comprar un vino, escuchar música y no hacer nada, es sábado a la noche, casi que no se me ocurre un plan mejor, obvio que para mí a ese plan le falta un poco de carne, pero no tengo otro plan mejor y este suena tentador.
encontramos un vino decente, pido que lo pongan en la heladera y lo pasamos a buscar más tarde, él dice que buena idea, yo digo, obvio, me estás subestimando. él pregunta en que otra cosa me subestimó, a mí no se me ocurre ningún ejemplo, más bien se lo decía en joda, pero ya sabemos que las jodas siempre tienen algo de verdad.
caminamos, al final encontramos una caja de 3 litros que vale la mitad, bue, en realidad vale el doble pero es la mitad de precio por litro, entonces nos vamos a poner en pedo cada día hasta que se termine, quizás.
volvemos al cuarto, nos sentamos en el balcón, el aire está quieto y aunque los relámpagos amenazan en el horizonte sigue haciendo mucho calor. por lo demás es todo perfecto, el vino, la música, los rayos, los grillos, la quietud absoluta de una noche de sábado que para nosotros podría ser lunes o jueves detenido en el no-tiempo de los viajeros.
está tan cambiado de como estaba en luang prabang que es como los días en pai, de charlas interminables. estamos tratando de escribir una canción, cantamos, nos enseñamos. el vino hace efecto, estamos sentados en el piso del balcón sobre almohadones blancos, yo rescato un toblerone que venía cargando hace como dos semanas, comemos chocolate y vino y música y palabras.
y todo parece fluir hermosamente, y es así, pero hay algo que tengo atravesado y es que no pasa nada, o sea, pasa, pero en otro nivel. entonces me decido a enterrar el puñal hasta el fondo.
what is wrong with me? nada está mal, sí. sí algo está mal porque si no, pero what do you mean, you know what i mean, what is wrong, why don't you like me?
y ahí nomás me despachó una historieta sobre una chica que conoció apenas antes de irse, que la vio nom;as tres veces pero siguieron en contacto, que ambos saben que 10 meses es mucho tiempo así que no hay promesas ni compromisos de nada, pero que él sintió que la estaba traicionando cuando estaba conmigo, y que si no puede poner su corazón 100% en lo que hace, prefiere no hacerlo.
bueh, van cayendo fichas a este baile, algo de mi se resiste a creer en que la historia no es una excusa, pero es lo que hay.
ojalá que las cosas vayan bien cuando vuelvas, es lo único que puedo decir.
pero es otra vez esa amargura profunda, ese dolor encarnado, esa pena que es tan antigua, el puñal siempre en la misma herida, revolviendo y revolviendo.
lloro, inevitablemente este dolor otra vez rebalsa las compuertas y es que puta, loco, siempre lo mismo.
siento que nunca soy suficiente. ni suficientemente linda, ni interesante, ni inteligente como para desbancar a otra, ficticia o real. lloro, él por una vez deja salir su ternura, me acaricia el pelo, me abraza. tenemos una charla un poco de lugares comunes, esa charla que tantas veces he tenido, y es que no sé si es que asusto o aburro o ninguna cosa, no causo ninguna cosa. invisible, insipida, incolora, inodora. yo digo que ser yo no paga, no compensa. que cada vez que soy yo en mi expresión más genuina, más naif diría, más fluida y menos pensada, más tierna y menos especuladora,lo único que encontré fue rechazo. él dice que quizás no era yo, porque si hubiera sido yo realmente, el rechazo no me hubiera hecho mella. y yo digo cosas que ya he dicho, y él dice cosas que ya he escuchado, y aunque las escuché cientos de veces y ya casi no me consuelan, suenan tan hermosas con su voz de tercipelo negro, que las lágrimas ceden un poco. él me dice que no hay nada malo conmigo, que soy perfecta en el sentido moojistico de perfección, que nada de esto debería alterarme porque en verdad nada puede alterarme, que si sólo pudiera darme cuenta de que no soy este cuerpo y esta cara y esta mente y este montón de sensaciones contrariadas sino algo mucho más vasto e intocable y sagrado.
yo lloro, pero a la vez estoy feliz. de haberlo conocido, de este camino, de este aprendizaje, que es siempre el mismo y que nunca termino de aprender, igual, ojalá nunca llegue el día en que deje de sentir.
sábado, 19 de junio de 2010
día 18
pasaron tantas cosas que no tuve ni tiempo de escribir. es extraño, porque no hacemos casi nada. pero el día se pasa, un poco con las fotos, las charlas, la nada.
me cuesta reconocerme en este no hacer nada, pero no me sienta mal. paradójicamente estoy durmiendo muy poco, me despierto muy temprano sin el depertador.
viernes a la mañana, m duerme, salgo a comprar unas frutas. hago media cuadra y me encuentro con edo, un italiano que también conocí en N6. estaba alquilando una moto. (tengo la impresión de que esto ya lo escribí, pero no tengo modo de comprobarlo porque ahora la internet no anda.) hablamos un rato, me paso data del sur de laos, me invitó así como al pasar a acompañarlo en la recorrida pero mucho no insistió, así que no me anoté. sin embargo, pensé en que hubiera pasado con m. si lo hubiera dejado colgado todo el día. probablemente nada, quizá se hubiera alegrado de tener un día para él solo. en fin. quedamos en encontrarnos a cenar y nos despedimos.
volví con mis frutas, cuando llegué m recién se despertaba, se fue a desayunar. desde el primer día encontramos este bar restaurant que vende licuados baratos y se ha transformado en una rutina ir ahí. a veces me tomo algo, en general no, pero el otro día pedí uno de menta y jengibre que estaba buenísimo. yo me bañé, y después colgué haciendo vaya uno a saber qué, m. volvió, seguimos en la misma tesitura de hacer sin hacer, o de sin hacer pero haciendo. de pronto la tarde se escurre como agua por la rejilla, tenemos hambre, vamos a cenar. intentamos un lugar, después otro frente al río. es caro, bueh, caro normal para el promedio de laos aparentemente, pero caigo en cuenta que estoy ahorcando mi presupuesto estos días. le digo a m que si quiere cene ahí, que luego me consigo algo más tarde. mi cuerpo está funcionando raro, pero bien. como frutas durante el día, tampoco muchas porque son caras, mucho más caras que en tailandia, excepto por los ananás, que son dulcísimos como de lata y asequibles. bueh, así que son frutas durante el día y después la cena, tipo 8. algunos días me estoy muriendo para esa hora, pero en general no, y lo llevo bien. éste era uno de esos en que no, podía darme el lujo de esperar para cenar más tarde. m dijo que no, vamos a otro lado. le pedí disculpas, es medio choto viajar alguien con poco presupuesto porque te acorta mucho las opciones. él dijo "ni un problema, si hubiera querido cenar ahí lo hacía, pero no muero por ello".
probamos en una miniatura de mercado local donde nada nos convencía, y luego en un restaurante local, donde resultó que los precios eran tan caros como en los demás.
seguimos buscando, pasamos por un lugar que estaba lleno, pispeamos el cartel y descubrimos porqué: precios imbatibles, ja!
nos conseguimos una mesa entre las hordas de niños ingleses a punto de borrachera, ordenamos unos curries y nos sentamos a dejarnos atrudir por la música y el barullo.
antes de que llegara la comida descubrimos que en la mesa de al lado están finnola y karl, un pareja de irlandeses que conocimos cuando fuimos a la cascada. nos cambiamos de mesa, ellos están con una pareja de holandesas y una holandesa más "suelta". ella es super bonita y le da charla a m. no diría que me da celos pero entretanto finnola me deja sorda contándome cosas que mucho mucho no me interesan. cervezas, buckets y cigarrillos, nos vamos cambiando de asiento a lo largo de la noche, porque las chicas se van a bailar. m. termina a mi lado, está un poco borracho, o alegre, o en el punto justo de relajación que te afloja la lengua. ya habíamos hablado de que él estaba cambiado desde que llegamos a vang vieng y que estábamos disfrutando de pasar tiempo juntos otra vez. pero esta vez agregó que estaba pasando el período más extraño de su vida. reconociendose, aprendiéndose, descubriéndose. y que en consecuencia, éste, exactamente éste momento que compartimos. es el punto de su vida en que ha sido menos "easy going" y justo me toco a mí. yo, más bien por el contrario, le dije que probablemente estaba en el período más easy going de la mía. quizás son esas las lecciones que tenemos que aprender.
yo tengo ganas de besarlo. y no sé muy bien porqué, pero me nace. pero puedo sentir que él está en otra sintonía, está en otro lugar. está acá, conmigo, pero en otro lugar muy diferente del que yo estoy. estamos sentados uno al lado del otro, y tenemos que acercarnos para escucharnos, el ruido es infernal, pero nuestra charla fluye bellamente, inalterable, hay un universo comunicacional que nos une, un código común que desoye que somos de extremos opuestos del mundo.
volvemos, estamos los dos algo borrachos, sguramente él más que yo, la charla sigue cada uno desde su cama, él sigue con las excusas, yo me pongo algo rígida. pero es que, bueh, pará, sí, vos estás en un período de cambio, pero quién no? eso no te libra de culpa, no te exime de saber que hay otros que están siendo afectados por tu comportamiento. entretanto, la tormenta ruge afuera.
me cuesta reconocerme en este no hacer nada, pero no me sienta mal. paradójicamente estoy durmiendo muy poco, me despierto muy temprano sin el depertador.
viernes a la mañana, m duerme, salgo a comprar unas frutas. hago media cuadra y me encuentro con edo, un italiano que también conocí en N6. estaba alquilando una moto. (tengo la impresión de que esto ya lo escribí, pero no tengo modo de comprobarlo porque ahora la internet no anda.) hablamos un rato, me paso data del sur de laos, me invitó así como al pasar a acompañarlo en la recorrida pero mucho no insistió, así que no me anoté. sin embargo, pensé en que hubiera pasado con m. si lo hubiera dejado colgado todo el día. probablemente nada, quizá se hubiera alegrado de tener un día para él solo. en fin. quedamos en encontrarnos a cenar y nos despedimos.
volví con mis frutas, cuando llegué m recién se despertaba, se fue a desayunar. desde el primer día encontramos este bar restaurant que vende licuados baratos y se ha transformado en una rutina ir ahí. a veces me tomo algo, en general no, pero el otro día pedí uno de menta y jengibre que estaba buenísimo. yo me bañé, y después colgué haciendo vaya uno a saber qué, m. volvió, seguimos en la misma tesitura de hacer sin hacer, o de sin hacer pero haciendo. de pronto la tarde se escurre como agua por la rejilla, tenemos hambre, vamos a cenar. intentamos un lugar, después otro frente al río. es caro, bueh, caro normal para el promedio de laos aparentemente, pero caigo en cuenta que estoy ahorcando mi presupuesto estos días. le digo a m que si quiere cene ahí, que luego me consigo algo más tarde. mi cuerpo está funcionando raro, pero bien. como frutas durante el día, tampoco muchas porque son caras, mucho más caras que en tailandia, excepto por los ananás, que son dulcísimos como de lata y asequibles. bueh, así que son frutas durante el día y después la cena, tipo 8. algunos días me estoy muriendo para esa hora, pero en general no, y lo llevo bien. éste era uno de esos en que no, podía darme el lujo de esperar para cenar más tarde. m dijo que no, vamos a otro lado. le pedí disculpas, es medio choto viajar alguien con poco presupuesto porque te acorta mucho las opciones. él dijo "ni un problema, si hubiera querido cenar ahí lo hacía, pero no muero por ello".
probamos en una miniatura de mercado local donde nada nos convencía, y luego en un restaurante local, donde resultó que los precios eran tan caros como en los demás.
seguimos buscando, pasamos por un lugar que estaba lleno, pispeamos el cartel y descubrimos porqué: precios imbatibles, ja!
nos conseguimos una mesa entre las hordas de niños ingleses a punto de borrachera, ordenamos unos curries y nos sentamos a dejarnos atrudir por la música y el barullo.
antes de que llegara la comida descubrimos que en la mesa de al lado están finnola y karl, un pareja de irlandeses que conocimos cuando fuimos a la cascada. nos cambiamos de mesa, ellos están con una pareja de holandesas y una holandesa más "suelta". ella es super bonita y le da charla a m. no diría que me da celos pero entretanto finnola me deja sorda contándome cosas que mucho mucho no me interesan. cervezas, buckets y cigarrillos, nos vamos cambiando de asiento a lo largo de la noche, porque las chicas se van a bailar. m. termina a mi lado, está un poco borracho, o alegre, o en el punto justo de relajación que te afloja la lengua. ya habíamos hablado de que él estaba cambiado desde que llegamos a vang vieng y que estábamos disfrutando de pasar tiempo juntos otra vez. pero esta vez agregó que estaba pasando el período más extraño de su vida. reconociendose, aprendiéndose, descubriéndose. y que en consecuencia, éste, exactamente éste momento que compartimos. es el punto de su vida en que ha sido menos "easy going" y justo me toco a mí. yo, más bien por el contrario, le dije que probablemente estaba en el período más easy going de la mía. quizás son esas las lecciones que tenemos que aprender.
yo tengo ganas de besarlo. y no sé muy bien porqué, pero me nace. pero puedo sentir que él está en otra sintonía, está en otro lugar. está acá, conmigo, pero en otro lugar muy diferente del que yo estoy. estamos sentados uno al lado del otro, y tenemos que acercarnos para escucharnos, el ruido es infernal, pero nuestra charla fluye bellamente, inalterable, hay un universo comunicacional que nos une, un código común que desoye que somos de extremos opuestos del mundo.
volvemos, estamos los dos algo borrachos, sguramente él más que yo, la charla sigue cada uno desde su cama, él sigue con las excusas, yo me pongo algo rígida. pero es que, bueh, pará, sí, vos estás en un período de cambio, pero quién no? eso no te libra de culpa, no te exime de saber que hay otros que están siendo afectados por tu comportamiento. entretanto, la tormenta ruge afuera.
viernes, 18 de junio de 2010
día 17
son las 3 am y no hay luz. desde hace dos horas cae afuera la tormenta eléctrica más magnífica y violenta que recuerdo. llueve, como diría charly, hermosa y salvajamente.
abrí la ventana y me asomé, cada gota era un bautismo, un beso, una herida.
los rayos atraviesan la negrura horizontalmente, quiebran rabiosamente el telón negro de la noche. están escribiendo instantáneos mensajes secretos con trazos de luz. dibujan cada vez el contorno de las montañas en el horizonte. encienden el día por un microsegundo.
mi corazón se estremece, pero no de miedo, es pura adrenalina. lástima que mi compañero de cuarto desconozca la noción de romanticismo. de cucharita ni hablemos. los sapos se despiertan, compiten con los grillos y las gotas quien entona mejor esta canción de cuna.
abro de par en par las ventanas, que penetre esta lluvia fabulosa, este viento mojado de luces fugaces.
me costó conciliar el sueño con la lluvia. estaba cansadísima, me había despertado supertemprano, pero aún así. la electricidad circulando en el aire tenía a todas mis células en vilo. dí mil vueltas en la cama, me levanté a escribir, a fumar, a sacar la ropa del balcón, a cerrar las ventanas, a abrirlas, a mirar la lluvia por un lado y por el otro, a respirar ese aire nuevo y rabioso. tenía muchas muchas ganas de abrazar a m. corrección, tenía muchas ganas de abrazar a alguien. tenía una energía extraña corriéndome por las venas, una especie de alegría, de emoción. creo que algo todavía me dura. una sensación rara, como de resaca, de cansancio, de inquietud.
en un momento m. dijo algo, creo que gritó; me desperté, le agarré la mano y le pregunté si estaba bien. él tiró para retirar su mano, me da pena. está taaaan pero taaan negado a mí! no sé porque será, quizás me tiene miedo.
igual, esas cosas me hacen mella. yo ahora me río, pero me duele su rechazo.
me desperté pensando que me afecta porque él en algún punto me gusta. si no fuera así, no pasaría nada. pienso en julien, por ejemplo. compartí su cuarto en rishikesh. yo lo quiero, pero no me nace abrazarlo. deberé entender que a m. le pasa lo mismo conmigo, aunque la diferencia es que en un momento sí le pasó. cual fue el click que hizo que cambié de opinión, esa es la espina que tengo clavada en medio del ego. eso es lo que tengo que averiguar, o es lo que quisiera averiguar.
me dormí como a las 4, entrecortadamente, me desperté a las 7 y algo sin el despertador y me acordé que tenía que tomar el antibiótico. lo tomé, dí más vueltas, ya había luz afuera, salir o no salir, estoy recansada, mejor sigo durmiendo. al rato, las máquinas, están construyendo más bungalows, agrandando el hotel, ruido, 9.30 am me levanto, me doy una ducha, m. se despierta también, yo quiero salir antes de que la calle se convierta en un horno intransitable, quedamos en encontrarnos en el bar de los licuados, salgo en busca de unas frutas.
hago 20 metros y me encuentro con edo, un italiano que también estuvo parando en N6 en bkk. yo sabía que estaba por acá, me había escrito para que nos encontrásemos en vientiane pero yo no sabía cuando estaría allí. estaba alquilando una moto. tentador. creo que es gay. se quedó también en lomsak en casa de kamjana. me pasó buena data del sur, creo que sí iré, tengo unos días antes de encontrarme con j. me animaré a despedirme de m. antes de que él se despida de mí? me cuesta arrancar sola, cada vez se hace más evidente. medio que me invitó a acompañarlo, pero no mucho, así que no me sumé. le dije que estaba viajando con m, para cualquiera es una obviedad que viajando juntos estamos además juntos, difícil de explicar. viajar con alguien así es comprarse un pasaje al celibato. quedamos en encontrarnos a cenar.
caminé un poco, encontré jack's fruit que me encanta, 5000 kip, estoy perdida con los precios, me cuesta darme cuenta si es caro o barato. 1000 son 4 bahts, 5 por 4, 20, no está mal. entonces ayer pagué 60 por la ensalada, este país es mucho más caro que tailandia, especialmente la comida. caminé un poco más, el mercado queda frente a la estación de buses, eso es demasiado lejos para ir caminando con este calor. encuentro un puesto con bananas por el camino, eso es suficiente, banana en bolsa y pego la vuelta. en el camino me cuelgo un rato mirando friends, lo pasan todo el día en el 70% de los bares. parece que es la receta para atraer farangs, entonces todos hacen lo mismo.
paso por el bar donde había quedado con m, está terminando su sandwich. no me convida, casi nunca lo hace. no es nada personal, lo sé, pero cuan distintas son nuestras culturas! a veces creo que venimos de planetas diferentes.
me tomo un licuado de menta y jengibre, entran dos chicos y una chica hablando en castellano, son argentinos. ella es pelirrojisima, preciosa, parece irlandesa. charlamos un rato, vienen de trabajar en nueva zelanda. m está en su mundo. a mí me molestaría un poco presenciar una charla de la cual no cazo una, pero como él está en su universo, casi que le viene bien que nadie le hable. les digo que él es sueco, me preguntan si vivo en suecia. jah! no, no, nomás coincidieron nuestros itinerarios, o quizás los hicimos coincidir, vaya uno a saber. quizá m. se adaptó más a mí de lo que yo quiero ver, ahora que lo pienso, esta ruta era mi plan desde el principio, no el suyo. él ni siquiera tenía pensado viajar a laos.
ayer le pregunté que hubiera pasado si habláramos el mismo idioma. nadie puede saberlo, pero creo que las cosas hubieran sido diferentes... quizás no hubiéramos durado casi un mes viajando juntos, je. el miércoles se cumple el mes. quizás no esté ahí para festejar.
hace mucho mucho calor. salgo al balcón. hay muchas mariposas revoloteando en un charco. tengo tu voz, tengo tu tos... oigo tu canto en el mío... afuera un muchacho está paleando arena. que afortunada soy. tanto, tanto. tanto que no lo puedo creer. tanto que me pregunto que hice para merecerlo.
abrí la ventana y me asomé, cada gota era un bautismo, un beso, una herida.
los rayos atraviesan la negrura horizontalmente, quiebran rabiosamente el telón negro de la noche. están escribiendo instantáneos mensajes secretos con trazos de luz. dibujan cada vez el contorno de las montañas en el horizonte. encienden el día por un microsegundo.
mi corazón se estremece, pero no de miedo, es pura adrenalina. lástima que mi compañero de cuarto desconozca la noción de romanticismo. de cucharita ni hablemos. los sapos se despiertan, compiten con los grillos y las gotas quien entona mejor esta canción de cuna.
abro de par en par las ventanas, que penetre esta lluvia fabulosa, este viento mojado de luces fugaces.
me costó conciliar el sueño con la lluvia. estaba cansadísima, me había despertado supertemprano, pero aún así. la electricidad circulando en el aire tenía a todas mis células en vilo. dí mil vueltas en la cama, me levanté a escribir, a fumar, a sacar la ropa del balcón, a cerrar las ventanas, a abrirlas, a mirar la lluvia por un lado y por el otro, a respirar ese aire nuevo y rabioso. tenía muchas muchas ganas de abrazar a m. corrección, tenía muchas ganas de abrazar a alguien. tenía una energía extraña corriéndome por las venas, una especie de alegría, de emoción. creo que algo todavía me dura. una sensación rara, como de resaca, de cansancio, de inquietud.
en un momento m. dijo algo, creo que gritó; me desperté, le agarré la mano y le pregunté si estaba bien. él tiró para retirar su mano, me da pena. está taaaan pero taaan negado a mí! no sé porque será, quizás me tiene miedo.
igual, esas cosas me hacen mella. yo ahora me río, pero me duele su rechazo.
me desperté pensando que me afecta porque él en algún punto me gusta. si no fuera así, no pasaría nada. pienso en julien, por ejemplo. compartí su cuarto en rishikesh. yo lo quiero, pero no me nace abrazarlo. deberé entender que a m. le pasa lo mismo conmigo, aunque la diferencia es que en un momento sí le pasó. cual fue el click que hizo que cambié de opinión, esa es la espina que tengo clavada en medio del ego. eso es lo que tengo que averiguar, o es lo que quisiera averiguar.
me dormí como a las 4, entrecortadamente, me desperté a las 7 y algo sin el despertador y me acordé que tenía que tomar el antibiótico. lo tomé, dí más vueltas, ya había luz afuera, salir o no salir, estoy recansada, mejor sigo durmiendo. al rato, las máquinas, están construyendo más bungalows, agrandando el hotel, ruido, 9.30 am me levanto, me doy una ducha, m. se despierta también, yo quiero salir antes de que la calle se convierta en un horno intransitable, quedamos en encontrarnos en el bar de los licuados, salgo en busca de unas frutas.
hago 20 metros y me encuentro con edo, un italiano que también estuvo parando en N6 en bkk. yo sabía que estaba por acá, me había escrito para que nos encontrásemos en vientiane pero yo no sabía cuando estaría allí. estaba alquilando una moto. tentador. creo que es gay. se quedó también en lomsak en casa de kamjana. me pasó buena data del sur, creo que sí iré, tengo unos días antes de encontrarme con j. me animaré a despedirme de m. antes de que él se despida de mí? me cuesta arrancar sola, cada vez se hace más evidente. medio que me invitó a acompañarlo, pero no mucho, así que no me sumé. le dije que estaba viajando con m, para cualquiera es una obviedad que viajando juntos estamos además juntos, difícil de explicar. viajar con alguien así es comprarse un pasaje al celibato. quedamos en encontrarnos a cenar.
caminé un poco, encontré jack's fruit que me encanta, 5000 kip, estoy perdida con los precios, me cuesta darme cuenta si es caro o barato. 1000 son 4 bahts, 5 por 4, 20, no está mal. entonces ayer pagué 60 por la ensalada, este país es mucho más caro que tailandia, especialmente la comida. caminé un poco más, el mercado queda frente a la estación de buses, eso es demasiado lejos para ir caminando con este calor. encuentro un puesto con bananas por el camino, eso es suficiente, banana en bolsa y pego la vuelta. en el camino me cuelgo un rato mirando friends, lo pasan todo el día en el 70% de los bares. parece que es la receta para atraer farangs, entonces todos hacen lo mismo.
paso por el bar donde había quedado con m, está terminando su sandwich. no me convida, casi nunca lo hace. no es nada personal, lo sé, pero cuan distintas son nuestras culturas! a veces creo que venimos de planetas diferentes.
me tomo un licuado de menta y jengibre, entran dos chicos y una chica hablando en castellano, son argentinos. ella es pelirrojisima, preciosa, parece irlandesa. charlamos un rato, vienen de trabajar en nueva zelanda. m está en su mundo. a mí me molestaría un poco presenciar una charla de la cual no cazo una, pero como él está en su universo, casi que le viene bien que nadie le hable. les digo que él es sueco, me preguntan si vivo en suecia. jah! no, no, nomás coincidieron nuestros itinerarios, o quizás los hicimos coincidir, vaya uno a saber. quizá m. se adaptó más a mí de lo que yo quiero ver, ahora que lo pienso, esta ruta era mi plan desde el principio, no el suyo. él ni siquiera tenía pensado viajar a laos.
ayer le pregunté que hubiera pasado si habláramos el mismo idioma. nadie puede saberlo, pero creo que las cosas hubieran sido diferentes... quizás no hubiéramos durado casi un mes viajando juntos, je. el miércoles se cumple el mes. quizás no esté ahí para festejar.
hace mucho mucho calor. salgo al balcón. hay muchas mariposas revoloteando en un charco. tengo tu voz, tengo tu tos... oigo tu canto en el mío... afuera un muchacho está paleando arena. que afortunada soy. tanto, tanto. tanto que no lo puedo creer. tanto que me pregunto que hice para merecerlo.
jueves, 17 de junio de 2010
día 16
esta morning page, mas que morning debería llamarse midnight page... son las 12.47!
m. ya se fue a dormir, se metió en su capullo sábana cual gusano de seda. quizás algún día se convierta en mariposa, vaya uno a saber.
por lo pronto, pasamos un día bastante bonito. charlamos mucho, como en los viejos tiempos. hoy me dí cuenta que hace casi un mes que estamos viajando juntos, aunque los días en luang prabang casi no cuentan.
le dije que había notado un cambio importante en él, al menos en relación a mí, respecto de luang prabang. y lo reconoció, aunque no pudo explicarlo. yo tampoco le pedía explicación, claro. pero le dije unas cuantas cosas, como que desde que estábamos acá había vuelto a disfrutar pasar tiempo con él. y él dijo que le pasaba lo mismo. esa afirmación implica claramente que antes no lo disfruté, parece que él tampoco. dijo algo de que quizás precisaba un tiempo para él, no seré yo quien se lo niegue. le dí la bienvenida, para mí los días que pasaron fueron como si se hubiera ido a otro lado. hablamos de la ternura, le conté lo que me había dicho tejedora acerca de mi sueño... y le dije que con él yo había claudicado en mis intentos de demostración, dado que era como intentar ser tierno con un iceberg. no recogió el guante, allá él.
no nos debemos explicaciones, es simple. y en menos de una semana vamos a separar caminos para quizas nunca más volvernos a encontrar, así que mejor disfrutar estos días que quedan sin hacerse mucho la cabeza.
yo sigo en duda si vientiane el lunes y al sur o unos días ahi y después bajar, o nunca bajar. no estoy muy segura sobre cuanto tarda la visa, parece que 4 días. el lunes debería ir y resolver si quiero pasar los últimos días con m o hacer la mía. él ya sacó su pasaje para bangkok, es muy organizado y a mí parecer, no me tiene en cuenta para nada, aunque seguramente él no crea lo mismo. aunque no voy a negar que se mostró flexible cuando estuve enferma, pero tampoco fue un cambio tan drástico de planes.
sí, hoy volví a disfrutar de su compañía, lo cual es muy bueno, porque en LP lo sentía como una piedra atravesada en la garganta.
me desperté tempranísimo, como a las 5, las montañas entraban por la ventana. teníamos la idea de salir temprano a buscar hotel, a ver si nos cambiábamos de éste. la verdad es que las chances de encontrar algo mejor por menos guita eran ínfimas, nuestro cuarto es una maravilla, gigante, camas hermosamente blancas, una mesa, balcón (aunque sin vista) pero con dos ventanales enormes a las montañas. impecable.
salimos entonces despues de las 7, quizas a las 8. pasamos por el hotel de al lado, que tenía unos bungalows muy lindos pegados al río. están buenos para retozar, pero 80000 es un poco mucho. despues fuimos al hotel que está adelante del nuestro, cuyo wifi con clave detecté en la pc la noche anterior. mientras m preguntaba por los cuartos, vi un cartel en la pared que decía tickets to vientiane, bikes for rent, password y un número largo. agarré una lapicera del escritorio y garabateé el número en mi mano. será cuestión de probar...
cruzamos el río, encontramos los lugares que estábamos buscando ayer. uno era bellísimo, los bungalows desperdigados en un jardín lleno de mariposas, pero no había más lugar. el otro era mas pobretón, tenemos demasiado confort que resignar...
el camino que tomamos se hundía hacia el campo, pero hacía ya demasiado calor para seguir. serían las 10 am y no se podía estar en la calle! más que caminar, parecía que nadábamos en sudor. volvimos por otro puente, uno que te cobran para cruzar en un sentido pero no en el otro, ergo, no pagamos. nos fuimos a desayunar algo; a pesar de las frutas que había comido tenía hambre y m. estaba famélico a punto de desmayo. encontramos un lugarcito con licuados baratos, linda gente.
volvimos, probamos el password del wifi, funcionaba. m. me dice: you are so sneaky(sneak quiere decir escabullirse, pasar a escondidas) . yo respondo: vengo de un país pobre, hay que estar despierto, atento, aprovechar los recursos... crees que voy a ir al infierno por esto? nos reímos. lo que queda de la mañana y la tarde se nos pasa mezclando fotos, charla, música, silencio.
como a las 6 le propongo ir a ver el partido de argentina y a comer algo, vamos, cambiamos varias veces de bar, yo no tengo apuro alguno, para cuando elegimos uno acaba de terminar el primer tiempo. cenamos ahí, elijo lo más barato de la carta, una ensalada, no está tan mal. argentina gana 4 a 1 a corea del sur.
termina el partido justo a tiempo con la sobremesa, miramos medio capítulo de friends y me pregunta que hacemos, si tengo planes. no, ninguno, vos? tampoco. pensé que podríamos ir al lado del río, dije. me gusta la idea, contestó. en el camino me detuve en una especie de panadería, tenían esas megatortas de chocolate que te llaman desde la vitrina pero que comprás a sabiendas de que te van a decepcionar. m quiso comprar una, me ofrecí a comprar unos licuados para acompañarla, pasamos por el bar, ananá y limón, cuesta abajo hacia la costa a degustar el postre ribereño.
he vuelto a disfrutar de su compañía, pero no me como ninguna. sigue siendo el mismo capitán hielo. y yo que no tengo descongelador.
hablamos del futuro. no existe!
no puedo planificar nada. no puedo, no quiero, no me sale. cuando tengo algo planeado lo vivo casi como una prisión, como una opresión. yo sé que son etapas, que en otras épocas de mi vida planificaba todo milimétricamente y que esta no planificación (que no es extensiva a todas las instancias de mi vida, por cierto, no aplica a lo que tiene que ver con lo financiero, ni mi casa, ni mis trabajos freelance) es probablmente momentánea. ya habrá tiempo de encontrar un punto de equilibrio. por lo pronto, cada día me doy cuenta que éste se parece mucho a un camino de una sola vía y que me va a costar mucho volver a adaptarme a una rutina de oficina. cuando pienso en argentina, ya estoy pensando en cuánto voy a viajar por el país, quiero ir a visitar a vale en chaja, a caro en pelle, a la negra en córdoba y a tejedora en salta, y no por poco tiempo. me encantaría ir encontrando changas en el camino, especialmente no me molestaría pasar una temporadita en salta, con maimarita, el quitu y tejedora. tambien le prometí a jaz que iríamos juntas a corrientes y yo me debo a mí misma visitar las cataratas y el extremo sur. ahora ale me espera tambien al sur de chile... no me faltan lugares para visitar! me gusta saber que tengo amigos en tantos lados, que tanta gente me espera con la puerta abierta.
será que me he vuelto nómade de modo irreversible?
dónde cuadra en todo esto mi deseo de maternidad?
demasiadas preguntas para una sola noche.
acaba de largarse un diluvio fenomenal. es hora de mirar llover.
m. ya se fue a dormir, se metió en su capullo sábana cual gusano de seda. quizás algún día se convierta en mariposa, vaya uno a saber.
por lo pronto, pasamos un día bastante bonito. charlamos mucho, como en los viejos tiempos. hoy me dí cuenta que hace casi un mes que estamos viajando juntos, aunque los días en luang prabang casi no cuentan.
le dije que había notado un cambio importante en él, al menos en relación a mí, respecto de luang prabang. y lo reconoció, aunque no pudo explicarlo. yo tampoco le pedía explicación, claro. pero le dije unas cuantas cosas, como que desde que estábamos acá había vuelto a disfrutar pasar tiempo con él. y él dijo que le pasaba lo mismo. esa afirmación implica claramente que antes no lo disfruté, parece que él tampoco. dijo algo de que quizás precisaba un tiempo para él, no seré yo quien se lo niegue. le dí la bienvenida, para mí los días que pasaron fueron como si se hubiera ido a otro lado. hablamos de la ternura, le conté lo que me había dicho tejedora acerca de mi sueño... y le dije que con él yo había claudicado en mis intentos de demostración, dado que era como intentar ser tierno con un iceberg. no recogió el guante, allá él.
no nos debemos explicaciones, es simple. y en menos de una semana vamos a separar caminos para quizas nunca más volvernos a encontrar, así que mejor disfrutar estos días que quedan sin hacerse mucho la cabeza.
yo sigo en duda si vientiane el lunes y al sur o unos días ahi y después bajar, o nunca bajar. no estoy muy segura sobre cuanto tarda la visa, parece que 4 días. el lunes debería ir y resolver si quiero pasar los últimos días con m o hacer la mía. él ya sacó su pasaje para bangkok, es muy organizado y a mí parecer, no me tiene en cuenta para nada, aunque seguramente él no crea lo mismo. aunque no voy a negar que se mostró flexible cuando estuve enferma, pero tampoco fue un cambio tan drástico de planes.
sí, hoy volví a disfrutar de su compañía, lo cual es muy bueno, porque en LP lo sentía como una piedra atravesada en la garganta.
me desperté tempranísimo, como a las 5, las montañas entraban por la ventana. teníamos la idea de salir temprano a buscar hotel, a ver si nos cambiábamos de éste. la verdad es que las chances de encontrar algo mejor por menos guita eran ínfimas, nuestro cuarto es una maravilla, gigante, camas hermosamente blancas, una mesa, balcón (aunque sin vista) pero con dos ventanales enormes a las montañas. impecable.
salimos entonces despues de las 7, quizas a las 8. pasamos por el hotel de al lado, que tenía unos bungalows muy lindos pegados al río. están buenos para retozar, pero 80000 es un poco mucho. despues fuimos al hotel que está adelante del nuestro, cuyo wifi con clave detecté en la pc la noche anterior. mientras m preguntaba por los cuartos, vi un cartel en la pared que decía tickets to vientiane, bikes for rent, password y un número largo. agarré una lapicera del escritorio y garabateé el número en mi mano. será cuestión de probar...
cruzamos el río, encontramos los lugares que estábamos buscando ayer. uno era bellísimo, los bungalows desperdigados en un jardín lleno de mariposas, pero no había más lugar. el otro era mas pobretón, tenemos demasiado confort que resignar...
el camino que tomamos se hundía hacia el campo, pero hacía ya demasiado calor para seguir. serían las 10 am y no se podía estar en la calle! más que caminar, parecía que nadábamos en sudor. volvimos por otro puente, uno que te cobran para cruzar en un sentido pero no en el otro, ergo, no pagamos. nos fuimos a desayunar algo; a pesar de las frutas que había comido tenía hambre y m. estaba famélico a punto de desmayo. encontramos un lugarcito con licuados baratos, linda gente.
volvimos, probamos el password del wifi, funcionaba. m. me dice: you are so sneaky(sneak quiere decir escabullirse, pasar a escondidas) . yo respondo: vengo de un país pobre, hay que estar despierto, atento, aprovechar los recursos... crees que voy a ir al infierno por esto? nos reímos. lo que queda de la mañana y la tarde se nos pasa mezclando fotos, charla, música, silencio.
como a las 6 le propongo ir a ver el partido de argentina y a comer algo, vamos, cambiamos varias veces de bar, yo no tengo apuro alguno, para cuando elegimos uno acaba de terminar el primer tiempo. cenamos ahí, elijo lo más barato de la carta, una ensalada, no está tan mal. argentina gana 4 a 1 a corea del sur.
termina el partido justo a tiempo con la sobremesa, miramos medio capítulo de friends y me pregunta que hacemos, si tengo planes. no, ninguno, vos? tampoco. pensé que podríamos ir al lado del río, dije. me gusta la idea, contestó. en el camino me detuve en una especie de panadería, tenían esas megatortas de chocolate que te llaman desde la vitrina pero que comprás a sabiendas de que te van a decepcionar. m quiso comprar una, me ofrecí a comprar unos licuados para acompañarla, pasamos por el bar, ananá y limón, cuesta abajo hacia la costa a degustar el postre ribereño.
he vuelto a disfrutar de su compañía, pero no me como ninguna. sigue siendo el mismo capitán hielo. y yo que no tengo descongelador.
hablamos del futuro. no existe!
no puedo planificar nada. no puedo, no quiero, no me sale. cuando tengo algo planeado lo vivo casi como una prisión, como una opresión. yo sé que son etapas, que en otras épocas de mi vida planificaba todo milimétricamente y que esta no planificación (que no es extensiva a todas las instancias de mi vida, por cierto, no aplica a lo que tiene que ver con lo financiero, ni mi casa, ni mis trabajos freelance) es probablmente momentánea. ya habrá tiempo de encontrar un punto de equilibrio. por lo pronto, cada día me doy cuenta que éste se parece mucho a un camino de una sola vía y que me va a costar mucho volver a adaptarme a una rutina de oficina. cuando pienso en argentina, ya estoy pensando en cuánto voy a viajar por el país, quiero ir a visitar a vale en chaja, a caro en pelle, a la negra en córdoba y a tejedora en salta, y no por poco tiempo. me encantaría ir encontrando changas en el camino, especialmente no me molestaría pasar una temporadita en salta, con maimarita, el quitu y tejedora. tambien le prometí a jaz que iríamos juntas a corrientes y yo me debo a mí misma visitar las cataratas y el extremo sur. ahora ale me espera tambien al sur de chile... no me faltan lugares para visitar! me gusta saber que tengo amigos en tantos lados, que tanta gente me espera con la puerta abierta.
será que me he vuelto nómade de modo irreversible?
dónde cuadra en todo esto mi deseo de maternidad?
demasiadas preguntas para una sola noche.
acaba de largarse un diluvio fenomenal. es hora de mirar llover.
miércoles, 16 de junio de 2010
día 15
me desperté tempranísimo, como a las 6. las dos tomas de antibiótico y el ibuprofeno habían hecho efecto. al menos podía estar en pie. empecé a organizar mi mochila, creo que escribí un poco. le escribí a kika, de hecho había soñado con ella.
es curioso, desde hace unos cuantos días vengo soñando con mis amigas. soñé con celia (y recibí un mail suyo al día siguiente), después con mi hermana (que me escribió en facebook justo después) y hoy soñé con kika.
no lo recuerdo muy claramente. sí recuerdo que no estábamos solas, éramos 4 personas. yo estaba con un muchacho que bien podría haber sido m. y kika venías con una chica. traía bebida y comida, arroz y algo más, todo como recién comprado en un take away. había como mucha preparación y ceremonia para servir la comida, quizás había alguien más que ayudaba con eso. recuerdo una vajilla bonita, unos vasos de cristal con cositas de colores, como de murano. comíamos sentados sobre algo parecido a una cama, había mucho blanco alrededor. kika tenía puestos unos lentes violetas que no son los que usa habitualmente, pero se reía mucho con su risa hermosa y cristalina de siempre.
que feliz me hacen mis amigas. me enseñan tanto! embellecen el mundo con su sola presencia. me siento menos sola sólo por saber que existen.me pregunto si esto de recordar tan claramente los sueños tiene que ver con las morning pages. quizás.
me doy una ducha, comienzo a ordenar mis cosas. quizá me vaya hoy? quizá nos vayamos hoy?
pienso en que tengo que ir a vientiane a tramitar la visa para china. y hoy es miércoles. si vamos a vang vieng hoy, nos deberíamos quedar hasta el lunes. además está vicky, a quien no conozco pero ya me cae bien. qué ganas tengo de un poco de conversación argenta! pero vicky se irá el jueves y volverá el 23, o sea el próximo miércoles.
podría ir el lunes a vientiane, comenzar el trámite y seguir el mismo día para el sur, luego pasarla a buscar y encontrarme con vicky entonces. veremos. por lo pronto voy a salir a la calle, necesito abandonar este cuarto al menos por un rato.
entretanto puedo ir a averiguar por los pasajes, creo que los precios que le pasaron a m. eran demasiado caros.
caminé un rato, son tan hermosas estas callecitas... el río asomando al final de la esquina, los techos rojos, los árboles. infinidad de mariposas, bicicletas, monjes. averigué en un lugar, en otro, en otro más. los precios eran más o menos los mismos, apenas más baratos. y si nos vamos hoy? ja, me da risa pensar en plural.
bueh, será cosa de volver y hablarlo con m. es temprano todavía.
tengo el atrevimiento de preguntar cuanto sale alquilar una bici. me río de mí, que loca estoy. apenas puedo estar en pie! entro a un templo, voy al mercado, entro por una calle angosta que no conocía, al menos no la conocía llena de puestos de verduras y frutas. paradójicamente, tampoco reconocí la avenida por la que iba, desnuda ahora de los puestos del mercado nocturno de artesanías. todo tiene una rutina horaria particular en laos. son apenas las 8 am, y hay puestos que ya están cerrando!
compro jengibre que sí es, me da gusto poder preguntar en lao y entender la respuesta. no es que haya aprendido tan rápido, pero es que se parece mucho al thai. vuelvo al hotel, pido agua caliente, me dan el termo entero, pregunto por los buses, golpeo la puerta de m.
-ayer te golpeé cuando volví, como a las 11. pero como no hubo respuesta, pensé que estarías durmiendo.- sí, estaba.
-fui a averiguar por los buses.- dije, y le recité la lista.-hay uno ahora, a la 1.30 por 105.000 y otro mañana a las 9 am por 90000. todo lo demás, arriba de 120. que opinás, nos vamos hoy?
-qué hora es? -unos minutos antes habían pasado las 12.- si vos te sentís bien para hacerlo, vamos. no necesito quedarme otro día más acá.
y así fue como empacamos y nos fuimos. como se dice "enmochilamos"? no hay una palabra para eso en castellano. en inglés tampoco, para todo dirían "pack". pero no es lo mismo decir empacar que enmochilar, armar la mochila. empacarse es también encapricharse, tararse, detenerse, negarse a moverse. o sea, todo lo contrario a la idea de enmochilar.
cada vez que armo la mochila me doy cuenta que estoy cargando monton de cosas al pedo, pero que guardo con la idea de que en algún momento las voy a necesitar, o simplemente porque ya me acostumbré a su presencia en la mochila, o porque estoy esperando a "la" persona para dársela, como por ejemplo las allstar truchas que compré en bangkok, y que usé sólo dos veces con dolorosos resultados. el día en que me decida a tirar todas esas porquerías, creo que voy a viajar con la mochila vacía. aunque es cierto que cuando hace 35 grados de mínima, toda pilcha parece excesiva. en rusia en octubre, te quiero ver.
al rato nomás nos pasaron a buscar por el hotel. hasta entonces yo me senté en la vereda vecina del bar de enfrente, a robarles un rato de wifi. le escribí a vicky, a ver si nos vemos en el sur, ella estará en pakse y yo debería pasar por ahí si voy a si pahn do. acabo de darme cuenta que si pahn do es literalmente la traducción de 4000 islas, ja. no lo había pensado!
subimos a una minivan bastante pobre, pero con esta sólo vamos hasta la terminal, ahí tomamos otra.
m. se sienta en la primera fila, yo en la segunda. le cuento de la interpretación de mi sueño que hizo tejedora, tan brillante. tejedora dice que yo soy esa casa colorida y llena de artistas y sol, que soy esa casa tomada, caótica y creativa. y que el primer piso del edificio que se quiebra y se desliza, es mi mente. y que la distancia que siento con los habitantes de la casa, debo "combatirla" con ternura. este punto me hace ruido. a veces siento que no hay espacio para canalizarla! m., que está viajando conmigo hace como un mes ya, es la cortina de hierro. no sólo no la traspasa, sino que tampoco la deja traspasar.
j. era fantástico en ese sentido. no tenía mucha historia, era tan franela como yo. y fundamentalmente, no se comía la cabeza con el tema. no temía pensando que si me acariciaba me iba a tener que proponer matrimonio a los 2 días. no especulaba con que si yo lo tocaba, era porque quería tener 5 hijos con él. creo que ese es un patrimonio de los niños. los que han tenido más experiencias poco felices son cada vez menos propensos a dejarse llevar, a enternecerse, a enamorarse. yo me descubierto mucho más táctil de lo que pensaba. voy tocando todo a mi paso: piedra, pasto, fruta, tela, agua, piel.
son 6 horas de viaje. voy moviéndome de una ventanilla a la otra, sumergiéndome en el paisaje. montañas verdes suben y bajan a cada lado. cada tanto brotan algunas casas a los lados de la ruta, muchas de ellas suspendidas sobre el risco encaramadas a finísimos pilares chuecos. hay infinidad de chicos. cada casa es una escena que quisiera fotografiar. pienso que igual, más que la foto, quiero la historia. debería viajar in eternum, saber cada idioma, poder parar en cada casa y charlar con la gente. es que cada rostro es una historia. si nomás saco la foto, yo armo el relato. pero si ellos me lo contaran, la foto simplemente sería para mí un anclaje para ese texto, nada más que una imagen con la cual relacionar tanto significado. pasa una mujer con su crío atado en la espalda, después dos nenas con canastos en la espalda llenos de leña. un tipo corta leña, dos chicas cargan montón de bidones, adivino que irán a buscar agua, chorrean los mocos en la cara de un enano de dos años, llueve un poco.
cada tanto el río asoma desde el abismo, marrón y caudaloso. hay un eco lejano al valle sagrado del cusco.
m. se pone los auriculares. me pregunto donde quedaron nuestras conversaciones interesantes. no recuerdo haber tenido casi ninguna desde que dejamos pai.
en un momento se desconecta del ipod, se sienta medio de costado, quiere charlar. hablamos un poco, de todo un poco. sip, me gusta hablar con él cuando está. como a las 6 hacemos una parada. bajamos, charlamos un poco más. le pregunto, más bien le cuento que me estaba preguntando porque no hablábamos más como antes. que si nuestra química conversacional se había quedado en pai, o ya habíamos agotado todo nuestro repertorio. me dijo -bueno, estamos teniendo una conversación interesante ahora.
pero confesó que viajar lo cansa, lo agota, lo deprime. what? pero no era viajero este chico?
pues no le gusta moverse mucho, le gusta quedarse en un lugar. y bueh, es cierto que después de pai pasamos dos noches en chiang mai, una en chiang khong, una en pakbeng y cinco en luang prabang. y según dijo, recién en los últimos días sintió que su energía regresaba. paradójicamente, justo cuando yo me enfermé. -me robaste la energía, lo acusé. nos reímos, pero quizás haya algo de verdad.
llegamos a vang vieng como a las 7,30. sospechamos que un tuk tuk nos estafa pero no tenemos mucha opción. está difícil encontrar el lugar que buscamos a oscuras, nos ofrecen uno, lo vamos a ver, nos gusta. es una habitación amplísima con tres camas, dos más juntas y una más apartada. él deja unas cosas sobre esta última cama y se sienta en la del medio. bueh, ya sabemos como vamos a dormir.
nos bañamos, salimos a caminar un rato. la charla es casi del nivel de las que solíamos tener.
de vuelta en el cuarto, hablamos del amor. él dice: amor es apego. creemos que debemos tener una pareja para ser felices pero debemos serlo solos. yo digo: no necesito, quiero.
él asiente. está acá, acostado al lado mío, mientras escribo esto.
es curioso, desde hace unos cuantos días vengo soñando con mis amigas. soñé con celia (y recibí un mail suyo al día siguiente), después con mi hermana (que me escribió en facebook justo después) y hoy soñé con kika.
no lo recuerdo muy claramente. sí recuerdo que no estábamos solas, éramos 4 personas. yo estaba con un muchacho que bien podría haber sido m. y kika venías con una chica. traía bebida y comida, arroz y algo más, todo como recién comprado en un take away. había como mucha preparación y ceremonia para servir la comida, quizás había alguien más que ayudaba con eso. recuerdo una vajilla bonita, unos vasos de cristal con cositas de colores, como de murano. comíamos sentados sobre algo parecido a una cama, había mucho blanco alrededor. kika tenía puestos unos lentes violetas que no son los que usa habitualmente, pero se reía mucho con su risa hermosa y cristalina de siempre.
que feliz me hacen mis amigas. me enseñan tanto! embellecen el mundo con su sola presencia. me siento menos sola sólo por saber que existen.me pregunto si esto de recordar tan claramente los sueños tiene que ver con las morning pages. quizás.
me doy una ducha, comienzo a ordenar mis cosas. quizá me vaya hoy? quizá nos vayamos hoy?
pienso en que tengo que ir a vientiane a tramitar la visa para china. y hoy es miércoles. si vamos a vang vieng hoy, nos deberíamos quedar hasta el lunes. además está vicky, a quien no conozco pero ya me cae bien. qué ganas tengo de un poco de conversación argenta! pero vicky se irá el jueves y volverá el 23, o sea el próximo miércoles.
podría ir el lunes a vientiane, comenzar el trámite y seguir el mismo día para el sur, luego pasarla a buscar y encontrarme con vicky entonces. veremos. por lo pronto voy a salir a la calle, necesito abandonar este cuarto al menos por un rato.
entretanto puedo ir a averiguar por los pasajes, creo que los precios que le pasaron a m. eran demasiado caros.
caminé un rato, son tan hermosas estas callecitas... el río asomando al final de la esquina, los techos rojos, los árboles. infinidad de mariposas, bicicletas, monjes. averigué en un lugar, en otro, en otro más. los precios eran más o menos los mismos, apenas más baratos. y si nos vamos hoy? ja, me da risa pensar en plural.
bueh, será cosa de volver y hablarlo con m. es temprano todavía.
tengo el atrevimiento de preguntar cuanto sale alquilar una bici. me río de mí, que loca estoy. apenas puedo estar en pie! entro a un templo, voy al mercado, entro por una calle angosta que no conocía, al menos no la conocía llena de puestos de verduras y frutas. paradójicamente, tampoco reconocí la avenida por la que iba, desnuda ahora de los puestos del mercado nocturno de artesanías. todo tiene una rutina horaria particular en laos. son apenas las 8 am, y hay puestos que ya están cerrando!
compro jengibre que sí es, me da gusto poder preguntar en lao y entender la respuesta. no es que haya aprendido tan rápido, pero es que se parece mucho al thai. vuelvo al hotel, pido agua caliente, me dan el termo entero, pregunto por los buses, golpeo la puerta de m.
-ayer te golpeé cuando volví, como a las 11. pero como no hubo respuesta, pensé que estarías durmiendo.- sí, estaba.
-fui a averiguar por los buses.- dije, y le recité la lista.-hay uno ahora, a la 1.30 por 105.000 y otro mañana a las 9 am por 90000. todo lo demás, arriba de 120. que opinás, nos vamos hoy?
-qué hora es? -unos minutos antes habían pasado las 12.- si vos te sentís bien para hacerlo, vamos. no necesito quedarme otro día más acá.
y así fue como empacamos y nos fuimos. como se dice "enmochilamos"? no hay una palabra para eso en castellano. en inglés tampoco, para todo dirían "pack". pero no es lo mismo decir empacar que enmochilar, armar la mochila. empacarse es también encapricharse, tararse, detenerse, negarse a moverse. o sea, todo lo contrario a la idea de enmochilar.
cada vez que armo la mochila me doy cuenta que estoy cargando monton de cosas al pedo, pero que guardo con la idea de que en algún momento las voy a necesitar, o simplemente porque ya me acostumbré a su presencia en la mochila, o porque estoy esperando a "la" persona para dársela, como por ejemplo las allstar truchas que compré en bangkok, y que usé sólo dos veces con dolorosos resultados. el día en que me decida a tirar todas esas porquerías, creo que voy a viajar con la mochila vacía. aunque es cierto que cuando hace 35 grados de mínima, toda pilcha parece excesiva. en rusia en octubre, te quiero ver.
al rato nomás nos pasaron a buscar por el hotel. hasta entonces yo me senté en la vereda vecina del bar de enfrente, a robarles un rato de wifi. le escribí a vicky, a ver si nos vemos en el sur, ella estará en pakse y yo debería pasar por ahí si voy a si pahn do. acabo de darme cuenta que si pahn do es literalmente la traducción de 4000 islas, ja. no lo había pensado!
subimos a una minivan bastante pobre, pero con esta sólo vamos hasta la terminal, ahí tomamos otra.
m. se sienta en la primera fila, yo en la segunda. le cuento de la interpretación de mi sueño que hizo tejedora, tan brillante. tejedora dice que yo soy esa casa colorida y llena de artistas y sol, que soy esa casa tomada, caótica y creativa. y que el primer piso del edificio que se quiebra y se desliza, es mi mente. y que la distancia que siento con los habitantes de la casa, debo "combatirla" con ternura. este punto me hace ruido. a veces siento que no hay espacio para canalizarla! m., que está viajando conmigo hace como un mes ya, es la cortina de hierro. no sólo no la traspasa, sino que tampoco la deja traspasar.
j. era fantástico en ese sentido. no tenía mucha historia, era tan franela como yo. y fundamentalmente, no se comía la cabeza con el tema. no temía pensando que si me acariciaba me iba a tener que proponer matrimonio a los 2 días. no especulaba con que si yo lo tocaba, era porque quería tener 5 hijos con él. creo que ese es un patrimonio de los niños. los que han tenido más experiencias poco felices son cada vez menos propensos a dejarse llevar, a enternecerse, a enamorarse. yo me descubierto mucho más táctil de lo que pensaba. voy tocando todo a mi paso: piedra, pasto, fruta, tela, agua, piel.
son 6 horas de viaje. voy moviéndome de una ventanilla a la otra, sumergiéndome en el paisaje. montañas verdes suben y bajan a cada lado. cada tanto brotan algunas casas a los lados de la ruta, muchas de ellas suspendidas sobre el risco encaramadas a finísimos pilares chuecos. hay infinidad de chicos. cada casa es una escena que quisiera fotografiar. pienso que igual, más que la foto, quiero la historia. debería viajar in eternum, saber cada idioma, poder parar en cada casa y charlar con la gente. es que cada rostro es una historia. si nomás saco la foto, yo armo el relato. pero si ellos me lo contaran, la foto simplemente sería para mí un anclaje para ese texto, nada más que una imagen con la cual relacionar tanto significado. pasa una mujer con su crío atado en la espalda, después dos nenas con canastos en la espalda llenos de leña. un tipo corta leña, dos chicas cargan montón de bidones, adivino que irán a buscar agua, chorrean los mocos en la cara de un enano de dos años, llueve un poco.
cada tanto el río asoma desde el abismo, marrón y caudaloso. hay un eco lejano al valle sagrado del cusco.
m. se pone los auriculares. me pregunto donde quedaron nuestras conversaciones interesantes. no recuerdo haber tenido casi ninguna desde que dejamos pai.
en un momento se desconecta del ipod, se sienta medio de costado, quiere charlar. hablamos un poco, de todo un poco. sip, me gusta hablar con él cuando está. como a las 6 hacemos una parada. bajamos, charlamos un poco más. le pregunto, más bien le cuento que me estaba preguntando porque no hablábamos más como antes. que si nuestra química conversacional se había quedado en pai, o ya habíamos agotado todo nuestro repertorio. me dijo -bueno, estamos teniendo una conversación interesante ahora.
pero confesó que viajar lo cansa, lo agota, lo deprime. what? pero no era viajero este chico?
pues no le gusta moverse mucho, le gusta quedarse en un lugar. y bueh, es cierto que después de pai pasamos dos noches en chiang mai, una en chiang khong, una en pakbeng y cinco en luang prabang. y según dijo, recién en los últimos días sintió que su energía regresaba. paradójicamente, justo cuando yo me enfermé. -me robaste la energía, lo acusé. nos reímos, pero quizás haya algo de verdad.
llegamos a vang vieng como a las 7,30. sospechamos que un tuk tuk nos estafa pero no tenemos mucha opción. está difícil encontrar el lugar que buscamos a oscuras, nos ofrecen uno, lo vamos a ver, nos gusta. es una habitación amplísima con tres camas, dos más juntas y una más apartada. él deja unas cosas sobre esta última cama y se sienta en la del medio. bueh, ya sabemos como vamos a dormir.
nos bañamos, salimos a caminar un rato. la charla es casi del nivel de las que solíamos tener.
de vuelta en el cuarto, hablamos del amor. él dice: amor es apego. creemos que debemos tener una pareja para ser felices pero debemos serlo solos. yo digo: no necesito, quiero.
él asiente. está acá, acostado al lado mío, mientras escribo esto.
día 14
en realidad esto lo escribo el día 15.
tras pasar el día en la catarata -bellísima, sin dudas- volví extremadamente cansada. a la noche me descubrí temblando. piel de gallina con treinta y pico de grados? fiebre. y placas en la garganta.
m. me dio un ibuprofeno, me fui a dormir. me desperté arruinadísima.
temprano fuimos a ver la procesión de los monjes, cosa rara. después me fui al templo que está en la montaña frente al hotel, cuesta arriba, cuesta abajo, linda vista.
antes de las 8 am ya estaba de regreso en el hotel. me bañé, me acosté. estuve volando de fiebre todo el día, tapada con dos frazadas. tuve algunos sueños extraños, soñe que tenía sexo en el subte con un desconocido. el viaje comenzaba en algo que parecía un teatro, podría ser la sala casacuberta del teatro san martín. yo hablaba con un señor por algún tema serio, un trabajo o algo así. y ahi nomás, sin salir a la calle, me tomaba el subte. no parecía estar tan lleno, pero lo estaba o a mí me parecía. yo estaba como sentada o acostada en el piso, enredada con este flaco cuya cara apenas había visto, y teníamos algo como sexo ahí mismo, en el subte, algo intermitente, lento, callado, pero a la vez muy excitante. en el sueño yo me preguntaba a mí misma que estaba haciendo, pero no bastaba para detenerme. quizás paraba un segundo y luego seguía. yo tenía puesta una pollera y unas botitas cortas, azules o rojas, bastante gastadas. a su vez, creo que alguien me daba charla al mismo tiempo, charla de subte, del tipo que calor o cual es la próxima estación.
finalmente llegaba donde quería ir, me acomodaba la pollera y bajaba, el flaco bajaba también detrás mío. tenía pinta de rocker, morocho, de pantalones negros, all star y campera de jean. estaba bueno, me hablaba. él también se preguntaba cómo había pasado algo así. no era cargoso, no me molestaba su compañía, teníamos que caminar algunas cuadras, como si hubiéramos bajado en diagonal norte y tuviéramos que ir a plaza de mayo. casi podría asegurar que ahí era donde íbamos, aunque buenos aires no se veía igual, había una luz rara de madrugada, violeta, de lamparitas incandescentes.
me dormí y me desperté muchas veces, a veces helada, a veces hirviente. me bañé varias veces también. y lloré. un llanto seco y entrecortado, lloré del dolor intenso de cabeza y cuerpo que tenía. sentía que me estaban estrujando las vísceras, el corazón, el pecho.
bajé sólo una vez cerca del mediodía a llenar mi botella de agua. a duras penas corregí algunas cosas que le debía a rox, no la quería dejar colgada. en vano esperé que m. me golpeara la puerta del cuarto.
finalmente tipo 6 me levanté para ir a la farmacia. en la puerta del hotel me encontré con m., estaba averiguando por los buses para ir vang vieng, habíamos hablado de eso el día anterior. extrañamente, los planes siguen siendo conjuntos.
apenas me vió, me dijo: no te ves bien... y no, claro que no. el mundo se movía a mi alrededor, y mucho. le dije que no había estado bien. que había estado volando de fiebre, que apenas me había podido levantar, que iba a ir a la farmacia.
me acompañó. compré ibuprofeno y antibióticos. m. se fue para el mercado, se ofreció a comprarme algo para comer, yo de hambre, nada, le pedí que si podía me comprara jengibre.
me senté cerca de un bar con wifi a robar un poco de señal, envié las cosas para rox, escribí en facebook que estaba enferma.
para cuando terminé, m. volvía. había comprado limas y algo que parecía jengibre pero no era, 2000 kips.
pedí a los chicos del hotel agua caliente, había que esperar, subimos. fuimos a mi cuarto, charlamos un rato tirados en la cama, casi como en los viejos tiempos, lástima que mi cabeza estaba como un trompo en llamas.
m. amagó con despedirse, le pedí que me trajera el agua caliente, la trajo, se fue so promesa de pasar más tarde a ver como estaba. yo me dí una ducha, planché, desmayé, desconecté, morí.
tras pasar el día en la catarata -bellísima, sin dudas- volví extremadamente cansada. a la noche me descubrí temblando. piel de gallina con treinta y pico de grados? fiebre. y placas en la garganta.
m. me dio un ibuprofeno, me fui a dormir. me desperté arruinadísima.
temprano fuimos a ver la procesión de los monjes, cosa rara. después me fui al templo que está en la montaña frente al hotel, cuesta arriba, cuesta abajo, linda vista.
antes de las 8 am ya estaba de regreso en el hotel. me bañé, me acosté. estuve volando de fiebre todo el día, tapada con dos frazadas. tuve algunos sueños extraños, soñe que tenía sexo en el subte con un desconocido. el viaje comenzaba en algo que parecía un teatro, podría ser la sala casacuberta del teatro san martín. yo hablaba con un señor por algún tema serio, un trabajo o algo así. y ahi nomás, sin salir a la calle, me tomaba el subte. no parecía estar tan lleno, pero lo estaba o a mí me parecía. yo estaba como sentada o acostada en el piso, enredada con este flaco cuya cara apenas había visto, y teníamos algo como sexo ahí mismo, en el subte, algo intermitente, lento, callado, pero a la vez muy excitante. en el sueño yo me preguntaba a mí misma que estaba haciendo, pero no bastaba para detenerme. quizás paraba un segundo y luego seguía. yo tenía puesta una pollera y unas botitas cortas, azules o rojas, bastante gastadas. a su vez, creo que alguien me daba charla al mismo tiempo, charla de subte, del tipo que calor o cual es la próxima estación.
finalmente llegaba donde quería ir, me acomodaba la pollera y bajaba, el flaco bajaba también detrás mío. tenía pinta de rocker, morocho, de pantalones negros, all star y campera de jean. estaba bueno, me hablaba. él también se preguntaba cómo había pasado algo así. no era cargoso, no me molestaba su compañía, teníamos que caminar algunas cuadras, como si hubiéramos bajado en diagonal norte y tuviéramos que ir a plaza de mayo. casi podría asegurar que ahí era donde íbamos, aunque buenos aires no se veía igual, había una luz rara de madrugada, violeta, de lamparitas incandescentes.
me dormí y me desperté muchas veces, a veces helada, a veces hirviente. me bañé varias veces también. y lloré. un llanto seco y entrecortado, lloré del dolor intenso de cabeza y cuerpo que tenía. sentía que me estaban estrujando las vísceras, el corazón, el pecho.
bajé sólo una vez cerca del mediodía a llenar mi botella de agua. a duras penas corregí algunas cosas que le debía a rox, no la quería dejar colgada. en vano esperé que m. me golpeara la puerta del cuarto.
finalmente tipo 6 me levanté para ir a la farmacia. en la puerta del hotel me encontré con m., estaba averiguando por los buses para ir vang vieng, habíamos hablado de eso el día anterior. extrañamente, los planes siguen siendo conjuntos.
apenas me vió, me dijo: no te ves bien... y no, claro que no. el mundo se movía a mi alrededor, y mucho. le dije que no había estado bien. que había estado volando de fiebre, que apenas me había podido levantar, que iba a ir a la farmacia.
me acompañó. compré ibuprofeno y antibióticos. m. se fue para el mercado, se ofreció a comprarme algo para comer, yo de hambre, nada, le pedí que si podía me comprara jengibre.
me senté cerca de un bar con wifi a robar un poco de señal, envié las cosas para rox, escribí en facebook que estaba enferma.
para cuando terminé, m. volvía. había comprado limas y algo que parecía jengibre pero no era, 2000 kips.
pedí a los chicos del hotel agua caliente, había que esperar, subimos. fuimos a mi cuarto, charlamos un rato tirados en la cama, casi como en los viejos tiempos, lástima que mi cabeza estaba como un trompo en llamas.
m. amagó con despedirse, le pedí que me trajera el agua caliente, la trajo, se fue so promesa de pasar más tarde a ver como estaba. yo me dí una ducha, planché, desmayé, desconecté, morí.
día 13
son las 8 AM. se suponía que m debía despertarme para ir juntos a una catarata, con chris, un suizo que venía con nosotros en el bote.
yo me desperté antes del despertador, remoloneé un rato, y de m ni noticias. me levanté me duché, comí mis frutas, nada. le golpeé la puerta, estaba dormido.
sí, todavía no lo abandoné. me debe plata que le presté para pagar la visa, le pedí que me la devolviera hoy así puedo despegar cuando se me canta. ayer nos encontramos de casualidad en la calle recién a la noche, y me acompañó a cenar.
durante el día, bueh, yo estaba con tremenda resaca y él también, lo ví dos minutos cuando fui a buscar mi pc en su cuarto. me dijo que no salió en todo el día, se la pasó jugando a la pc. por dió. yo me dormí una necesaria siesta y a como a las 4 me bañé y salí.
me senté un rato en la vereda del bar que tiene wifi. tenía un mail de tejedora de montaña, justo había soñado con ella.
me encantan esas cosas, hay una conexión profunda más allá de la distancia, telepatía, energía... me pasó lo mismo con ceci hace poco, que tras varios meses de no saber nada de ella, le mandé una postal. a la mañana siguiente me encontré con un mail de su parte. con kika me ha pasado lo mismo cientos de veces, también con kikita que me pidió una canción al mismo tiempo que yo grababa una en el vipassana.
amo a mis amigas. significan tanto para mí! son mis consejeras, mis cables a tierra, mis musas. estando tan lejos cuesta, al menos para mí, que me gusta tocar, oler, ver. las quisiera abrazar. extraño la sonrisa de tejedora, sus ojos transmiten una calidez cuando sonríe! ilumina todo. extraño la risa cristalina de kika y sus rulos rojos.
y mi hermana! uf, como la extraño también. soñé que se casaba! me acabo de acordar. sí, se casaba con leo! juaaaaaaaaaaaa! cuando le cuente se va a querer matar.
m. golpea la puerta, nos vamos a la catarata.
yo me desperté antes del despertador, remoloneé un rato, y de m ni noticias. me levanté me duché, comí mis frutas, nada. le golpeé la puerta, estaba dormido.
sí, todavía no lo abandoné. me debe plata que le presté para pagar la visa, le pedí que me la devolviera hoy así puedo despegar cuando se me canta. ayer nos encontramos de casualidad en la calle recién a la noche, y me acompañó a cenar.
durante el día, bueh, yo estaba con tremenda resaca y él también, lo ví dos minutos cuando fui a buscar mi pc en su cuarto. me dijo que no salió en todo el día, se la pasó jugando a la pc. por dió. yo me dormí una necesaria siesta y a como a las 4 me bañé y salí.
me senté un rato en la vereda del bar que tiene wifi. tenía un mail de tejedora de montaña, justo había soñado con ella.
me encantan esas cosas, hay una conexión profunda más allá de la distancia, telepatía, energía... me pasó lo mismo con ceci hace poco, que tras varios meses de no saber nada de ella, le mandé una postal. a la mañana siguiente me encontré con un mail de su parte. con kika me ha pasado lo mismo cientos de veces, también con kikita que me pidió una canción al mismo tiempo que yo grababa una en el vipassana.
amo a mis amigas. significan tanto para mí! son mis consejeras, mis cables a tierra, mis musas. estando tan lejos cuesta, al menos para mí, que me gusta tocar, oler, ver. las quisiera abrazar. extraño la sonrisa de tejedora, sus ojos transmiten una calidez cuando sonríe! ilumina todo. extraño la risa cristalina de kika y sus rulos rojos.
y mi hermana! uf, como la extraño también. soñé que se casaba! me acabo de acordar. sí, se casaba con leo! juaaaaaaaaaaaa! cuando le cuente se va a querer matar.
m. golpea la puerta, nos vamos a la catarata.
domingo, 13 de junio de 2010
día 11
Saturday night fever., qué noche la de anoche, teté.
Recién me despierto, algo sofocada por el calor. Uf, estaba durmiendo con el ventilador apagado. Qué hora es? Mm, no había alguien acá durmiendo conmigo?
Manoteo el reloj, son las 12 pasadas. Puta, no me puedo cambiar de hotel, se me pasó la hora del checkout. Las 12! Mierda. La cámara de fotos está, la billetera está. El que no está el muchachito que me acompañó anoche. Qué pedo que me agarré, creo que estábamos todos igual. Me parece que hace mucho tiempo no me ponía en pedo así, y menos con cerveza. Qué horror.
Extraña la sensación de despertarse y no estar muy seguro de que pasó hace unas horas nomás. Bue, yo me acuerdo que pasó, así como la idea general y como flashes de algunas secuencias. Pero es raro acostarse con alguien y no encontrarlo la mañana siguiente, que desaparezca sin dejar rastro. Instintivamente miré que no se hubiera llevado nada, eso es lo que pasa cuando uno se coge a cualquiera, que va se le va a hacer.
Ayer conocí un chico argentino, tras el partido de la selección. Hablamos 5, 10 minutos, nos entendimos enseguida. Hablamos de los extranjeros, de las formas de relación, de si saludar con beso o abrazo o nada. Le conté que estaba con un sueco y que era frío, me contó que por ejemplo si estaba viajando varios días con alguien y después le daba un abrazo, se había ligado miradas de ¿qué estás haciendo? Cuando para nosotros es lo más normal del universo y sería más bien ilógico que no sea así. Nos gusta tocar, me gusta tocar, sentir que hay alguien ahí, no confiar únicamente en la mirada y el oído, pero además tocar, oler, saborear.
después de charlar con el argento, encontré un muchachito así. No le pregunté la edad, debe ser un infante. Me dijo que era italiano pero criado en Francia, tenía acento francés. Lo ví y me gusto, tenía un aire medio jipón, el pelo revuelto con rulos. Me contó que vivía en china, me pasó su email. No recuerdo si le pregunté que hacía, probablemente sí pero tampoco recuerdo la respuesta. Nada, no habló mucho, simplemente me gustó. Había unos cuantos tirándome los perros: uncle bob, Billy y otro inglés más. Creo que nunca estuve con un inglés. Aunque si me dí unos besos con uno una vez, cuando vivía en Barcelona. me preguntó si en esto hay algo de venganza hacia m. creo que no. mas bien me parece un reconocimiento de la carencia!
Me duele la cabeza ahora. Me desperté bien, pero ahora me dio resaca. Creo que voy a dormir un rato más.
Tuve que golpearle la puerta a mathias para recuperar la pc, la había guardado él cuando estábamos en el bar. Ayer no lo ví en casi todo el día –aunque es cierto que yo me la pasé trabajando terminando el libro de identity-, como a las 6 justo cuando me había terminado de bañar me golpeó la puerta. Ambos pensábamos ir a Internet, bla, fuimos juntos, después a cenar, después a utopía, después al otro bar. Tuve la impresión de que estaba buscando compensar lo de la mañana, pero lo hecho, hecho está. Nunca más volvimos a tener las charlas tan interesantes que teníamos, y eso me da pena. Por lo demás, su compañía es inofensiva, no es muy divertido, simplemente está ahí como un ficus caminante. A veces lo veo tan egoísta! Ayer se lo hice notar, igual que su frialdad. Que se curta. No creo que nos vayamos juntos de acá, al menos yo no pienso tenerlo en cuenta. Para el beneficio que me reporta tenerlo cerca ahora que no charlamos más, lo prefiero lejos. Me espanta candidatos y me llena de inseguridades, no es negocio.
Me leo y sueno como una perra de sangre fría. Quizá lo sea. Bueno, con m. fui tan vulnerable como soy y muy bien no me resultó. Me da un poco de bronca. Bueno, no un poco, me da mucha bronca que sea así. Posta que la podríamos pasar muy bien juntos, si él se dejara llevar un poco… yo también, le pido peras al olmo.
Porque será que no quiere estar conmigo?
Me intriga. Me lo debería decir, quizás sea algo que tengo que modificar, no para con él, sino para con el universo. Jah. No debería tener que ser así, se supone que yo estoy bien como estoy y busco otro que se combine con mi ser como estoy sin tener que cambiar, ni él ni yo. tricky.
Estuvo bueno lo de ayer con q. el tocarse sin hablar, franelearse, calentarse casi sin decir una palabra. Algo que m nunca se permitiría. Lo que no está bueno es derrapar, la resaca no me cae bien, no recordar no me gusta. Igual, si me acuerdo. Lo que me preocupa es que desmayé mal y es medio riesgoso. Tendré que tenerlo en cuenta.
Cuanto tengo para aprender. Pienso que estoy super enroscada con la historieta con m, y que para él no significa nada. Que lo que pasó, pasó y ya. No puedo ser tan detatched, tan inaprensiva, aunque no es esa la palabra que busco. No puedo ser tan indiferente. Y casi me alegro.
soñe que iba a visitar a tejedora de montañá, pero no a su casa sino a una especie de estudio que tenía compartido con un montón de gente, como una casa de squatters. los colores eran muy vivos, cálidos. había mucho sol. ella no estaba cuando yo llegaba, venía más tarde.
llegaba con unas bolsas como de supermercado. le preguntaba por maimarita y me decia que estaba de visita en algún lado. la gente de la casa era muy colorida pero un poquito distante. todos estaban haciendo algo, estaban cocinando.daba la impresión de que ellos sí vivían ahí.
yo no iba sola, estaba con m, como si fuera mi novio. se lo quería presentar a tejedora, o mas bien quería que él la conociera (en la vida real le hablé mucho de ella!)
en un momento, la casa, que tenía dos pisos, se partía exactamente a la mitad. no era nada tremendo, simplemente como que se deslizaba el piso de arriba hacia un costado. esta parte del edificio quedaba entonces al costado, nadie parecía asustado in en pánico, era más bien como "uy, que loco. como lo vamos a arreglar ahora" pero sin desesperar.
luego él y yo nos íbamos a otro lado, como en una excursión y aparecía otra chica, y medio que él le tiraba onda. no me acuerdo mucho más.
Ay, que resaca, me duele la panza también. Tendría que salir a comprar unas frutas, pero el calor que adivino afuera me acobarda. Se me cierran los ojos.
Recién me despierto, algo sofocada por el calor. Uf, estaba durmiendo con el ventilador apagado. Qué hora es? Mm, no había alguien acá durmiendo conmigo?
Manoteo el reloj, son las 12 pasadas. Puta, no me puedo cambiar de hotel, se me pasó la hora del checkout. Las 12! Mierda. La cámara de fotos está, la billetera está. El que no está el muchachito que me acompañó anoche. Qué pedo que me agarré, creo que estábamos todos igual. Me parece que hace mucho tiempo no me ponía en pedo así, y menos con cerveza. Qué horror.
Extraña la sensación de despertarse y no estar muy seguro de que pasó hace unas horas nomás. Bue, yo me acuerdo que pasó, así como la idea general y como flashes de algunas secuencias. Pero es raro acostarse con alguien y no encontrarlo la mañana siguiente, que desaparezca sin dejar rastro. Instintivamente miré que no se hubiera llevado nada, eso es lo que pasa cuando uno se coge a cualquiera, que va se le va a hacer.
Ayer conocí un chico argentino, tras el partido de la selección. Hablamos 5, 10 minutos, nos entendimos enseguida. Hablamos de los extranjeros, de las formas de relación, de si saludar con beso o abrazo o nada. Le conté que estaba con un sueco y que era frío, me contó que por ejemplo si estaba viajando varios días con alguien y después le daba un abrazo, se había ligado miradas de ¿qué estás haciendo? Cuando para nosotros es lo más normal del universo y sería más bien ilógico que no sea así. Nos gusta tocar, me gusta tocar, sentir que hay alguien ahí, no confiar únicamente en la mirada y el oído, pero además tocar, oler, saborear.
después de charlar con el argento, encontré un muchachito así. No le pregunté la edad, debe ser un infante. Me dijo que era italiano pero criado en Francia, tenía acento francés. Lo ví y me gusto, tenía un aire medio jipón, el pelo revuelto con rulos. Me contó que vivía en china, me pasó su email. No recuerdo si le pregunté que hacía, probablemente sí pero tampoco recuerdo la respuesta. Nada, no habló mucho, simplemente me gustó. Había unos cuantos tirándome los perros: uncle bob, Billy y otro inglés más. Creo que nunca estuve con un inglés. Aunque si me dí unos besos con uno una vez, cuando vivía en Barcelona. me preguntó si en esto hay algo de venganza hacia m. creo que no. mas bien me parece un reconocimiento de la carencia!
Me duele la cabeza ahora. Me desperté bien, pero ahora me dio resaca. Creo que voy a dormir un rato más.
Tuve que golpearle la puerta a mathias para recuperar la pc, la había guardado él cuando estábamos en el bar. Ayer no lo ví en casi todo el día –aunque es cierto que yo me la pasé trabajando terminando el libro de identity-, como a las 6 justo cuando me había terminado de bañar me golpeó la puerta. Ambos pensábamos ir a Internet, bla, fuimos juntos, después a cenar, después a utopía, después al otro bar. Tuve la impresión de que estaba buscando compensar lo de la mañana, pero lo hecho, hecho está. Nunca más volvimos a tener las charlas tan interesantes que teníamos, y eso me da pena. Por lo demás, su compañía es inofensiva, no es muy divertido, simplemente está ahí como un ficus caminante. A veces lo veo tan egoísta! Ayer se lo hice notar, igual que su frialdad. Que se curta. No creo que nos vayamos juntos de acá, al menos yo no pienso tenerlo en cuenta. Para el beneficio que me reporta tenerlo cerca ahora que no charlamos más, lo prefiero lejos. Me espanta candidatos y me llena de inseguridades, no es negocio.
Me leo y sueno como una perra de sangre fría. Quizá lo sea. Bueno, con m. fui tan vulnerable como soy y muy bien no me resultó. Me da un poco de bronca. Bueno, no un poco, me da mucha bronca que sea así. Posta que la podríamos pasar muy bien juntos, si él se dejara llevar un poco… yo también, le pido peras al olmo.
Porque será que no quiere estar conmigo?
Me intriga. Me lo debería decir, quizás sea algo que tengo que modificar, no para con él, sino para con el universo. Jah. No debería tener que ser así, se supone que yo estoy bien como estoy y busco otro que se combine con mi ser como estoy sin tener que cambiar, ni él ni yo. tricky.
Estuvo bueno lo de ayer con q. el tocarse sin hablar, franelearse, calentarse casi sin decir una palabra. Algo que m nunca se permitiría. Lo que no está bueno es derrapar, la resaca no me cae bien, no recordar no me gusta. Igual, si me acuerdo. Lo que me preocupa es que desmayé mal y es medio riesgoso. Tendré que tenerlo en cuenta.
Cuanto tengo para aprender. Pienso que estoy super enroscada con la historieta con m, y que para él no significa nada. Que lo que pasó, pasó y ya. No puedo ser tan detatched, tan inaprensiva, aunque no es esa la palabra que busco. No puedo ser tan indiferente. Y casi me alegro.
soñe que iba a visitar a tejedora de montañá, pero no a su casa sino a una especie de estudio que tenía compartido con un montón de gente, como una casa de squatters. los colores eran muy vivos, cálidos. había mucho sol. ella no estaba cuando yo llegaba, venía más tarde.
llegaba con unas bolsas como de supermercado. le preguntaba por maimarita y me decia que estaba de visita en algún lado. la gente de la casa era muy colorida pero un poquito distante. todos estaban haciendo algo, estaban cocinando.daba la impresión de que ellos sí vivían ahí.
yo no iba sola, estaba con m, como si fuera mi novio. se lo quería presentar a tejedora, o mas bien quería que él la conociera (en la vida real le hablé mucho de ella!)
en un momento, la casa, que tenía dos pisos, se partía exactamente a la mitad. no era nada tremendo, simplemente como que se deslizaba el piso de arriba hacia un costado. esta parte del edificio quedaba entonces al costado, nadie parecía asustado in en pánico, era más bien como "uy, que loco. como lo vamos a arreglar ahora" pero sin desesperar.
luego él y yo nos íbamos a otro lado, como en una excursión y aparecía otra chica, y medio que él le tiraba onda. no me acuerdo mucho más.
Ay, que resaca, me duele la panza también. Tendría que salir a comprar unas frutas, pero el calor que adivino afuera me acobarda. Se me cierran los ojos.
sábado, 12 de junio de 2010
día 10
Siento que estoy durmiendo junto a un iceberg. Que la cama es un glaciar.
Pareciera que estoy haciendo algo tremendo, algo fuera de lugar. Un abuso.
Pareciera que no tiene ni un puto helado sentimiento. Porqué yo me someto a esto?
Porque me siento como un trapo de piso?
Quien me manda a mí a someterme a este maltrato?
O es que estoy tan equivocada?
No me va. Me duele. Me lastima.
No me basta el “i don’t mind” . “no me molesta pasar tiempo con vos”. No te molesta? Es insultante! No me molesta… andá a la concha de tu madre!
Hay algo que de verdad le guste? Que de verdad le genere pasión? O en todo se mueve con este ánimo desabrido, desganado, tibio?
A mí sí me molesta. Mucho me molesta.
Y más me molesta estar molesta. Y más me molesta molestarme por algo o alguien que no vale la pena. Y más me molesta saber que estoy molesta por decisión propia.
Cuando voy a aprender a despegar? Cuando aprenderé qué no es cierto que se debe pagar cualquier precio por un poco de compañía?
Porque ahora estoy acá, hecha una bola de inseguridad y de bronca, masticando con rabia los maníes que compramos juntos.
Y sí pienso en el ego y la puta que lo parió, pienso que ahora hay un tsunami y mejor dejarlo ser, que el océano no cambia, no se altera.
Porqué seré tan boluda, tan ingenua, tan torpe? Porqué preciso siempre tanta aceptación de los demás? Porque me banco tantas cosas y no me permito elegir? Si nadie sabe mejor que yo que es lo mejor para mí, porque me cuesta tanto darme cuenta que hay momentos en que es mejor salir, correrse, decir “hasta acá”?
A veces creo que aprendí. Si yo disfruto de estar sola! Pero cuando aparece otro, todo se transforma. Me pierdo, pierdo mi eje. Me preocupo tanto en complacer al otro que me desdibujo. Trato de ser lo más, lo mejor. Me adapto, me ablando. Tengo tantas ganas de estar bien con alguien que acepto lo que sea.
Y todo por una pizca de esto que ni siquiera se parece al amor…
No aprendí nada. Sigo siendo tan estúpida como siempre. Acá estoy en laos, en una ciudad preciosa, afuera hay sol. Y yo estoy acá sufriendo como una idiota. Idiota. IDIOTAAAA!
Y éste, que me corre la mano si lo quiero abrazar… no se merece nada de mí. Es cierto que aprendí mucho de él. Quizá esta sea otra lección, aún más importante.
Pero como me cuesta aprender… él dice, mooji dice “be yourself and relax” pero no hay modo de hacerlo con él. No puedo ser yo con él, no puedo vivir con un bloque de hielo. Es como dormir con un iceberg. Pega de lleno, choca, quiebra mi ser. Se hunde el Titanic de mi ternura. Quiero alguien que no tema, que se exprese. Extraño las mañanas con j. abrazar a alguien. Que alguien me corra el pelo de la cara. Que me acaricie la espalda cuando estoy dormida. Que me permita ser.
M miente. Se miente a sí mismo enredado en su intelectualidad. Él dice, sí. Dice que quiere ser espontáneo, las pelotas. Es una ameba. Dice que sabe que da la impresión de ser frío, distante, que no es así. Pero no es sólo la impresión. Quizá sea así sólo conmigo, eso nunca lo sabré. Pero eso no lo excusa, el modo en que es conmigo es lo único que conozco, por lo tanto para mí él es eso. Un cubito.
Esto de las morning pages me está sacando las ganas de escribir en mi blog. Voy a tener que hacer algo al respecto. Tengo tanto para contar!
Pero claro, esto no lo puedo contar ahí. Un espacio donde ser una cosa, y otro espacio donde ser otra. Compartimientos casi estancos. Acá soy un desastre de emociones atormentadas, en el otro soy una viajera cool. No soy menos yo en ninguno, soy los dos. Soy lo que quiero ser, lo que armo de mí misma, lo que cuento de mí misma. Me construyo de relatos. Soy palabras, soy crucigrama, claringrilla, novela, cuento corto.
Soy la fantasía que construyo sobre mí. Qué soy? Quién construye la fantasía? quién escribe mi cuento?
Soy viento rabioso o brisa cálida o aire sofocante en el espacio. El espacio del ser, dice mooji o algo así.
Me gusta más la metáfora del mar. Ola rabiosa que se estrella contra las piedras, ola que lame suavemente la arena. Oceáno. Salada. Profunda. Oscura a veces, cristalina otras.
Hoy, oscura y revuelta. Tendré que esperar a que baje la marea.
Tengo que terminar el libro de ana hoy. Voy a salir a caminar un rato para despejarme, volveré cuando haga demasiado calor para estar yirando.
Pareciera que estoy haciendo algo tremendo, algo fuera de lugar. Un abuso.
Pareciera que no tiene ni un puto helado sentimiento. Porqué yo me someto a esto?
Porque me siento como un trapo de piso?
Quien me manda a mí a someterme a este maltrato?
O es que estoy tan equivocada?
No me va. Me duele. Me lastima.
No me basta el “i don’t mind” . “no me molesta pasar tiempo con vos”. No te molesta? Es insultante! No me molesta… andá a la concha de tu madre!
Hay algo que de verdad le guste? Que de verdad le genere pasión? O en todo se mueve con este ánimo desabrido, desganado, tibio?
A mí sí me molesta. Mucho me molesta.
Y más me molesta estar molesta. Y más me molesta molestarme por algo o alguien que no vale la pena. Y más me molesta saber que estoy molesta por decisión propia.
Cuando voy a aprender a despegar? Cuando aprenderé qué no es cierto que se debe pagar cualquier precio por un poco de compañía?
Porque ahora estoy acá, hecha una bola de inseguridad y de bronca, masticando con rabia los maníes que compramos juntos.
Y sí pienso en el ego y la puta que lo parió, pienso que ahora hay un tsunami y mejor dejarlo ser, que el océano no cambia, no se altera.
Porqué seré tan boluda, tan ingenua, tan torpe? Porqué preciso siempre tanta aceptación de los demás? Porque me banco tantas cosas y no me permito elegir? Si nadie sabe mejor que yo que es lo mejor para mí, porque me cuesta tanto darme cuenta que hay momentos en que es mejor salir, correrse, decir “hasta acá”?
A veces creo que aprendí. Si yo disfruto de estar sola! Pero cuando aparece otro, todo se transforma. Me pierdo, pierdo mi eje. Me preocupo tanto en complacer al otro que me desdibujo. Trato de ser lo más, lo mejor. Me adapto, me ablando. Tengo tantas ganas de estar bien con alguien que acepto lo que sea.
Y todo por una pizca de esto que ni siquiera se parece al amor…
No aprendí nada. Sigo siendo tan estúpida como siempre. Acá estoy en laos, en una ciudad preciosa, afuera hay sol. Y yo estoy acá sufriendo como una idiota. Idiota. IDIOTAAAA!
Y éste, que me corre la mano si lo quiero abrazar… no se merece nada de mí. Es cierto que aprendí mucho de él. Quizá esta sea otra lección, aún más importante.
Pero como me cuesta aprender… él dice, mooji dice “be yourself and relax” pero no hay modo de hacerlo con él. No puedo ser yo con él, no puedo vivir con un bloque de hielo. Es como dormir con un iceberg. Pega de lleno, choca, quiebra mi ser. Se hunde el Titanic de mi ternura. Quiero alguien que no tema, que se exprese. Extraño las mañanas con j. abrazar a alguien. Que alguien me corra el pelo de la cara. Que me acaricie la espalda cuando estoy dormida. Que me permita ser.
M miente. Se miente a sí mismo enredado en su intelectualidad. Él dice, sí. Dice que quiere ser espontáneo, las pelotas. Es una ameba. Dice que sabe que da la impresión de ser frío, distante, que no es así. Pero no es sólo la impresión. Quizá sea así sólo conmigo, eso nunca lo sabré. Pero eso no lo excusa, el modo en que es conmigo es lo único que conozco, por lo tanto para mí él es eso. Un cubito.
Esto de las morning pages me está sacando las ganas de escribir en mi blog. Voy a tener que hacer algo al respecto. Tengo tanto para contar!
Pero claro, esto no lo puedo contar ahí. Un espacio donde ser una cosa, y otro espacio donde ser otra. Compartimientos casi estancos. Acá soy un desastre de emociones atormentadas, en el otro soy una viajera cool. No soy menos yo en ninguno, soy los dos. Soy lo que quiero ser, lo que armo de mí misma, lo que cuento de mí misma. Me construyo de relatos. Soy palabras, soy crucigrama, claringrilla, novela, cuento corto.
Soy la fantasía que construyo sobre mí. Qué soy? Quién construye la fantasía? quién escribe mi cuento?
Soy viento rabioso o brisa cálida o aire sofocante en el espacio. El espacio del ser, dice mooji o algo así.
Me gusta más la metáfora del mar. Ola rabiosa que se estrella contra las piedras, ola que lame suavemente la arena. Oceáno. Salada. Profunda. Oscura a veces, cristalina otras.
Hoy, oscura y revuelta. Tendré que esperar a que baje la marea.
Tengo que terminar el libro de ana hoy. Voy a salir a caminar un rato para despejarme, volveré cuando haga demasiado calor para estar yirando.
viernes, 11 de junio de 2010
día 9
laos promete mucho más de lo que pensaba. llegamos a pakbeng justo antes de las 6 pm, después del viaje en bote que fue bellísimo, nos ofrecieron un hotel por 100 bahts, lo vimos, estaba bien, nos quedamos. m se bañó, cuando salio de la duhca nos quedamos charlando, finalmente cuando me meti en la ducha, dije que iba a lavar una ropa. él me preguntó si podía sumar alguna ropa suya, yo le dije que sí, pero me pareció raro. no estaría esperando que se la lave, no? y mientras estoy debajo del agua, él dice: me voy a caminar. me dio una bronca! sentí que me había entretenido y ahora me iba a perder los últimos minutos de luz lavando ropa. como si me hubiera abandonado, o traicionado y encima pensara que le tenía que lavar la ropa!
obvio que lavé solo la mía y salí. apenas puse un pie en la puerta, me saludaron, me dieron charla, me ofrecieron un vaso de cerveza lao. super amigables!
a los dos minutos me encontré con m. que estaba antojado con un vino, pero los que había disponibles le parecían caros (y lo eran). caminamos un poco, claro que la luz se había ido a otro lugar del planeta, igual era agradable caminar con el brillo azul que antecede la noche, reconocer el borde ondulado de las montañas, descubrir las primeras estrellas.
buscamos un lugar para cenar. no había muchas opciones. pasamos por un restaurant bien local, había una mesa en la vereda con unos 8 laosianos y un gringo sentados. el gringo había viajado con nosotros en el barco, paramos a charlar.
nos ofrecieron cerveza, nos alcanzaron sillas, nos sentamos a cenar con ellos. uno solo hablaba ing;es y hacía de traductor, nos enseñó un montón de palabras en lao. parece increíble que sólo en la primera noche hablé con más locales que en dos meses en tailandia. y eso para mí es una muy buena señal.
me tomé un par de vasos de beerlao, me preguntaron por la panza, porqué tengo panza. porque como! porque tomo! odio cuando pasa eso, en india era igual. sin ningún prurito te meten el dedo en la llaga, te disparan a quemarropa. una trata de disimular lo indisimulable, lo admito, pero de ahí a que te pregunten... no se lo pueden imaginar? porqué tenés panza, no hay muchas respuestas para eso, más allá de la obviedad.tengo panza porque soy gorda. proque como más de lo que debería, porque bebo más de lo debería. quieren que me desnude arriba de la mesa así vemos cuan gorda soy? en otros países la gente tiene un poco más de vergüenza ajena, caramba.
ahora que lo pienso, será que acá no tiene nada de malo? preguntar evidentemente no lo tiene, me refiero a tener panza. quizás en su pregunta no hay un juicio negativo involucrado, nomás curiosidad. mmm, no creo que sea así.
me acuerdo que en india me preguntaban si me lavaba los dientes, porque tengo las paletas manchadas. a nadie se le ocurriria preguntar algo así en buenos aires, te fulminarían instantáneamente.
cosa rara. quiza el preguntar implica una curiosidad casi naif. y una aceptación de lo que es, sin esconder, si pretender - el tópico preferido de m.- valga decir que ante la pregunta, me reí y respondí.
volvimos al hotel. hacía unos días que venía armando una lista de canciones d esas suuuuper tranquilas que a mi me gustan, y me deprimen también.
me senté afuera, mirando el hueco negro donde se suponía que corre el río. había muchas estrellas.
m. vino a sentarse conmigo, lejos. escuchamos y cantamos algunas cancioncitas muy bellas, me acerqué a m. porque donde yo estaba no era posible acostarse. escuchamos en silencio, los ojos cerrados. después m. me abandonó, dijo que había muchos bichos. yo me quedé un rato más mirando la nada.
ya en el cuarto, me bañé y me metí en la cama. m. escribía o leía, o algo. después se recostó, se quedó medio dormido. lo desperté para que apagara su pc y pusiera el despertador. cuando finalmente se acostó, lo hizo de espaldas a mí. me gustan las espaldas, mucho. son como un lienzo en blanco para escribir caricias. leer el braille de los lunares, adivinar los huesos debajo de la piel. no lo toqué. en un momento dijimos algo, y cuando finalmente nos dijimos buenas noches, le dije que me diera un abrazo. nos abrazamos un ratito, dulces sueños, me d;i vuelta y a otra cosa.
sin embargo esta mañana, no sé porque lo abracé. me desperté temprano, antes de las 6 am. ya había luz afuera. él seguía con su espalda para mi lado, así que lo ataqué por detrás. enredó sus piernas con las mías, las sostuvo con fuerza.
despues yo me solté , me levanté fui al baño, volví a la cama y otra vez la misma escena.
al final el se levantó definitivamente y fue el fin de la cuestión. después volvió a la cama, se sentó a meditar, y yo me quedé tan dormida que soñé y todo. tras la meditación él se metió en la ducha, y cuando salió me levanté yo. antes de que me metiera en el baño me dijo que se iba a desayunar, y se fue nomás. es raro este pibe. es raro todo. con lo del abrazo nocturno yo me siento en falta, como si hubiera hecho algo que no debía. ahora estoy esperando que me reprenda, aunque quizá lo del desyuno ya tuvo algo que ver con eso. mientras esperaba que se lo preparen se quedó por ahí afuera del cuarto. podría haber vuelto, capaz. capaz yo me lo tomo todo de modo personal, sobradas pruebas tengo de ese comportamiento.
acabo de mirar el calendario. casi tres semanas hasta que termine junio. casi tres semanas para cumplir exactamente un año en la ruta. parece tanto y a la vez tan poco!
y a partir de ese momento, un nuevo viaje, un nuevo mundo, un nuevo compañero. tengo que hablar con j. para decirle que cruzaré por laos; tenemos que coordinar el punto de encuentro. eso. un punto de encuentro.
obvio que lavé solo la mía y salí. apenas puse un pie en la puerta, me saludaron, me dieron charla, me ofrecieron un vaso de cerveza lao. super amigables!
a los dos minutos me encontré con m. que estaba antojado con un vino, pero los que había disponibles le parecían caros (y lo eran). caminamos un poco, claro que la luz se había ido a otro lugar del planeta, igual era agradable caminar con el brillo azul que antecede la noche, reconocer el borde ondulado de las montañas, descubrir las primeras estrellas.
buscamos un lugar para cenar. no había muchas opciones. pasamos por un restaurant bien local, había una mesa en la vereda con unos 8 laosianos y un gringo sentados. el gringo había viajado con nosotros en el barco, paramos a charlar.
nos ofrecieron cerveza, nos alcanzaron sillas, nos sentamos a cenar con ellos. uno solo hablaba ing;es y hacía de traductor, nos enseñó un montón de palabras en lao. parece increíble que sólo en la primera noche hablé con más locales que en dos meses en tailandia. y eso para mí es una muy buena señal.
me tomé un par de vasos de beerlao, me preguntaron por la panza, porqué tengo panza. porque como! porque tomo! odio cuando pasa eso, en india era igual. sin ningún prurito te meten el dedo en la llaga, te disparan a quemarropa. una trata de disimular lo indisimulable, lo admito, pero de ahí a que te pregunten... no se lo pueden imaginar? porqué tenés panza, no hay muchas respuestas para eso, más allá de la obviedad.tengo panza porque soy gorda. proque como más de lo que debería, porque bebo más de lo debería. quieren que me desnude arriba de la mesa así vemos cuan gorda soy? en otros países la gente tiene un poco más de vergüenza ajena, caramba.
ahora que lo pienso, será que acá no tiene nada de malo? preguntar evidentemente no lo tiene, me refiero a tener panza. quizás en su pregunta no hay un juicio negativo involucrado, nomás curiosidad. mmm, no creo que sea así.
me acuerdo que en india me preguntaban si me lavaba los dientes, porque tengo las paletas manchadas. a nadie se le ocurriria preguntar algo así en buenos aires, te fulminarían instantáneamente.
cosa rara. quiza el preguntar implica una curiosidad casi naif. y una aceptación de lo que es, sin esconder, si pretender - el tópico preferido de m.- valga decir que ante la pregunta, me reí y respondí.
volvimos al hotel. hacía unos días que venía armando una lista de canciones d esas suuuuper tranquilas que a mi me gustan, y me deprimen también.
me senté afuera, mirando el hueco negro donde se suponía que corre el río. había muchas estrellas.
m. vino a sentarse conmigo, lejos. escuchamos y cantamos algunas cancioncitas muy bellas, me acerqué a m. porque donde yo estaba no era posible acostarse. escuchamos en silencio, los ojos cerrados. después m. me abandonó, dijo que había muchos bichos. yo me quedé un rato más mirando la nada.
ya en el cuarto, me bañé y me metí en la cama. m. escribía o leía, o algo. después se recostó, se quedó medio dormido. lo desperté para que apagara su pc y pusiera el despertador. cuando finalmente se acostó, lo hizo de espaldas a mí. me gustan las espaldas, mucho. son como un lienzo en blanco para escribir caricias. leer el braille de los lunares, adivinar los huesos debajo de la piel. no lo toqué. en un momento dijimos algo, y cuando finalmente nos dijimos buenas noches, le dije que me diera un abrazo. nos abrazamos un ratito, dulces sueños, me d;i vuelta y a otra cosa.
sin embargo esta mañana, no sé porque lo abracé. me desperté temprano, antes de las 6 am. ya había luz afuera. él seguía con su espalda para mi lado, así que lo ataqué por detrás. enredó sus piernas con las mías, las sostuvo con fuerza.
despues yo me solté , me levanté fui al baño, volví a la cama y otra vez la misma escena.
al final el se levantó definitivamente y fue el fin de la cuestión. después volvió a la cama, se sentó a meditar, y yo me quedé tan dormida que soñé y todo. tras la meditación él se metió en la ducha, y cuando salió me levanté yo. antes de que me metiera en el baño me dijo que se iba a desayunar, y se fue nomás. es raro este pibe. es raro todo. con lo del abrazo nocturno yo me siento en falta, como si hubiera hecho algo que no debía. ahora estoy esperando que me reprenda, aunque quizá lo del desyuno ya tuvo algo que ver con eso. mientras esperaba que se lo preparen se quedó por ahí afuera del cuarto. podría haber vuelto, capaz. capaz yo me lo tomo todo de modo personal, sobradas pruebas tengo de ese comportamiento.
acabo de mirar el calendario. casi tres semanas hasta que termine junio. casi tres semanas para cumplir exactamente un año en la ruta. parece tanto y a la vez tan poco!
y a partir de ese momento, un nuevo viaje, un nuevo mundo, un nuevo compañero. tengo que hablar con j. para decirle que cruzaré por laos; tenemos que coordinar el punto de encuentro. eso. un punto de encuentro.
día 8
m y yo apuramos el último desayuno en tailandia.
en un rato vamos a cruzar a laos. tomaremos un bote que tarda dos días en llegar a Luang Prabang, nuestro próxima parada.
no creo que vaya a extrañar mucho este país. siento que casi no me ha dejado marca.
más bien por el contrario, fue el espacio donde hizo eclosión el viaje a india.
mucho recorrido, pero más por dentro.
ví todos los paisajes: los más oscuros, los más explosivos, los más serenos, los más alegres.
me tocó recorrer sin mapa, sin brújula, a tientas. me costó encontrar el camino. en la ruta encontré lágrimas, risas, enojos filosos como corales, decepciones, alegrías, prístinas como playas, tristezas profundas como océanos, dolores antiguos como ruinas. fue una exploración profunda pero caótica, desordenada, desigual, en ráfagas. un recorrido sinuoso a veces, lineal otras. Todavía queda mucho más.
ahora estoy en el bote lento con destino a luang prabang. el paisjae es verde y ondulado, simple, magnífico. tomamos el bote lento, porque somos lentos, dijo m. porque queremos extasiarnos de paisajes, llenarnos los ojos de escenarios desconocidos, llenarnos el alma de colores nuevos, y descubrir en cada cosa nueva cuales son los ecos adentro.
hace un rato me senté en le borde del bote con los pies casi en el agua. aunque antes me parecía imposible hoy disfruto inmensamente de la contemplación. el verde se desliza manso desde la costa, como una serpiente esmeralda que va ondulando al lado del río. el río es amplio y caudaloso, y con las útlimas lluvias está alto. marrón es el agua, pero limpia. cada tanto emergen unas rocas de la nada, filosas y desafiantes apuntan para arriba. son bellas. lo demás es verde profundo interrumpido por alguna casa perdida cada tanto. desde la orilla nos saludan unos nenes, se están bañando desnudos en la costa.
el barco está mejor de lo que yo pensaba: es largo y de madera, abierto por los costados. la necesaria brisa se cuela fresca por todos lados y acaricia cálidamente.
está lleno de gringos tomando cerveza, ron, gin, vodka y vaya uno a saber que más desde que salimos. algunos son simpáticos, aunque está lejísimos de mi modo de viajar.
en este mismo instante m está sentado al lado mío. duerme. Hace un rato estuvimos cantando. Aprovechando que el motor tapa casi cualquier otro sonido, nos desquitamos cantando a los gritos
hablamos ayer. bueh, yo hablé. le dije todas las cosas que quería decirle (o casi, las que no se las dije fue porque me las olvidé). medio que él no respondió. o respomdió en su estilo habitual, algo indiferente, sin hacerse mucho cargo. en un momento de la charla (estábamos en el bus), lo agarré del brazo y le pregunté que sentía. el respondió : "it's ok", que está lejos de "me gusta" pero a casi la misma distancia de "no lo hagas más".
tras la charla, aunque me costó mucho comenzarla porque soy así de turula para hablar de lo que me pasa y con frontar, so pena de que no me quieran más, me sentí aliviada. resolví que si no vamos a tener sexo y sólo seremos amigos puedo abrir tranquilamente la puerta para soltar mi ternura y dejarla varear un rato. lo resolví de modo unilateral; si le molesta, que se curta o que me lo diga.
pero le aclare que sentía que todo el tiempo me estaba refrenando porque temía invadir su espacio o que él se pensara que me lo quería coger (o enamorar. y si bien yo podría querer ambas cosas, no es lo que busco cuando lo toco, que para mí es nomás una forma diferente de comunicación que no he podido usar mucho en este tiempo y me hace falta!).no estaba siendo muy auténtica, me la tenía que pasar especulando y adivinando.
"no venís con subtítulos" le dije, y adivina no soy. quizás no está mal que éste sea también un ejercicio para él para sacar cosas afuera.
no deja de sorprenderme que puedan pasar tantas cosas, tantas emociones, sensaciones y sentimientos con una persona en tan poco tiempo. está clarísimo que no será el amor de mi vida, pero que me está dando un curso intensivo en vaya uno a saber qué, no hay dudas.
ayer le dije que sentía que nuestra relación era asimétrica. que, en mi opinión, estaba atada a su deseo, a sus ganas, a sus tiempos. reconozco que nadie me está forzando a subirme en ese barco, yo subo solita. pero está bueno tenerlo en vista.
él citó como ejemplo que había tomado el bus sin aire acondicionado para ir conmigo, y aunque no había tono de reproche, tomó un ejemplo donde él había cedido su opción en favor mío. pero claro que no es lo mismo decidir tomar un bus u otro que quedarte o no con un tipo que te dice abiertamente que no quiere tener sexo con vos. digamos que la diferencia es importante, considerando que lo que se juega en el segundo caso involucra infinitas más cosas, sentimientos, deseos, ego, amor propio y amor ajeno.
ah, el amor. me tocará algún día?
Está visto que no por ahora. Entre tanto, aprendo.
Tengo ganas de escribir algo acerca de lo del vipassana y mooji, aunque me da un poco de vergüenza hablar de un gurú y sacarme la el cartelito de escéptica que es tan cool.
Tampoco voy a ir a besarle los pies, pero lo que dice tiene sentido.
Quizás hacerlo sea hacer carne de lo que leí, y desprenderme del ego, y cagarme en la imagen que los demás tiene de mí. Sip. Eso es lo que tengo que hacer.
en un rato vamos a cruzar a laos. tomaremos un bote que tarda dos días en llegar a Luang Prabang, nuestro próxima parada.
no creo que vaya a extrañar mucho este país. siento que casi no me ha dejado marca.
más bien por el contrario, fue el espacio donde hizo eclosión el viaje a india.
mucho recorrido, pero más por dentro.
ví todos los paisajes: los más oscuros, los más explosivos, los más serenos, los más alegres.
me tocó recorrer sin mapa, sin brújula, a tientas. me costó encontrar el camino. en la ruta encontré lágrimas, risas, enojos filosos como corales, decepciones, alegrías, prístinas como playas, tristezas profundas como océanos, dolores antiguos como ruinas. fue una exploración profunda pero caótica, desordenada, desigual, en ráfagas. un recorrido sinuoso a veces, lineal otras. Todavía queda mucho más.
ahora estoy en el bote lento con destino a luang prabang. el paisjae es verde y ondulado, simple, magnífico. tomamos el bote lento, porque somos lentos, dijo m. porque queremos extasiarnos de paisajes, llenarnos los ojos de escenarios desconocidos, llenarnos el alma de colores nuevos, y descubrir en cada cosa nueva cuales son los ecos adentro.
hace un rato me senté en le borde del bote con los pies casi en el agua. aunque antes me parecía imposible hoy disfruto inmensamente de la contemplación. el verde se desliza manso desde la costa, como una serpiente esmeralda que va ondulando al lado del río. el río es amplio y caudaloso, y con las útlimas lluvias está alto. marrón es el agua, pero limpia. cada tanto emergen unas rocas de la nada, filosas y desafiantes apuntan para arriba. son bellas. lo demás es verde profundo interrumpido por alguna casa perdida cada tanto. desde la orilla nos saludan unos nenes, se están bañando desnudos en la costa.
el barco está mejor de lo que yo pensaba: es largo y de madera, abierto por los costados. la necesaria brisa se cuela fresca por todos lados y acaricia cálidamente.
está lleno de gringos tomando cerveza, ron, gin, vodka y vaya uno a saber que más desde que salimos. algunos son simpáticos, aunque está lejísimos de mi modo de viajar.
en este mismo instante m está sentado al lado mío. duerme. Hace un rato estuvimos cantando. Aprovechando que el motor tapa casi cualquier otro sonido, nos desquitamos cantando a los gritos
hablamos ayer. bueh, yo hablé. le dije todas las cosas que quería decirle (o casi, las que no se las dije fue porque me las olvidé). medio que él no respondió. o respomdió en su estilo habitual, algo indiferente, sin hacerse mucho cargo. en un momento de la charla (estábamos en el bus), lo agarré del brazo y le pregunté que sentía. el respondió : "it's ok", que está lejos de "me gusta" pero a casi la misma distancia de "no lo hagas más".
tras la charla, aunque me costó mucho comenzarla porque soy así de turula para hablar de lo que me pasa y con frontar, so pena de que no me quieran más, me sentí aliviada. resolví que si no vamos a tener sexo y sólo seremos amigos puedo abrir tranquilamente la puerta para soltar mi ternura y dejarla varear un rato. lo resolví de modo unilateral; si le molesta, que se curta o que me lo diga.
pero le aclare que sentía que todo el tiempo me estaba refrenando porque temía invadir su espacio o que él se pensara que me lo quería coger (o enamorar. y si bien yo podría querer ambas cosas, no es lo que busco cuando lo toco, que para mí es nomás una forma diferente de comunicación que no he podido usar mucho en este tiempo y me hace falta!).no estaba siendo muy auténtica, me la tenía que pasar especulando y adivinando.
"no venís con subtítulos" le dije, y adivina no soy. quizás no está mal que éste sea también un ejercicio para él para sacar cosas afuera.
no deja de sorprenderme que puedan pasar tantas cosas, tantas emociones, sensaciones y sentimientos con una persona en tan poco tiempo. está clarísimo que no será el amor de mi vida, pero que me está dando un curso intensivo en vaya uno a saber qué, no hay dudas.
ayer le dije que sentía que nuestra relación era asimétrica. que, en mi opinión, estaba atada a su deseo, a sus ganas, a sus tiempos. reconozco que nadie me está forzando a subirme en ese barco, yo subo solita. pero está bueno tenerlo en vista.
él citó como ejemplo que había tomado el bus sin aire acondicionado para ir conmigo, y aunque no había tono de reproche, tomó un ejemplo donde él había cedido su opción en favor mío. pero claro que no es lo mismo decidir tomar un bus u otro que quedarte o no con un tipo que te dice abiertamente que no quiere tener sexo con vos. digamos que la diferencia es importante, considerando que lo que se juega en el segundo caso involucra infinitas más cosas, sentimientos, deseos, ego, amor propio y amor ajeno.
ah, el amor. me tocará algún día?
Está visto que no por ahora. Entre tanto, aprendo.
Tengo ganas de escribir algo acerca de lo del vipassana y mooji, aunque me da un poco de vergüenza hablar de un gurú y sacarme la el cartelito de escéptica que es tan cool.
Tampoco voy a ir a besarle los pies, pero lo que dice tiene sentido.
Quizás hacerlo sea hacer carne de lo que leí, y desprenderme del ego, y cagarme en la imagen que los demás tiene de mí. Sip. Eso es lo que tengo que hacer.
miércoles, 9 de junio de 2010
día 7
Que sentís cuando te toco?
Te gusta, no te gusta? te sentís acosado, invadido, confundido, excitado, querido, presionado? Pensás que quiero tener sexo con vos todo el tiempo, que quiero casarme con vos y tener 3 hijos, que te quiero calentar, que te quiero conmover, que te quiero?
Te miro y veo una piedra.
Es posible que a mí una piedra me genere ternura?
Ayer mientras dormía me abrazó. Fueron 10 minutos, 15, no más. Me asusté. Me despertó su brazo rodeándome por la cintura y sus piernas acoplándose perfectamente a las mías.
Yo no hice nada, me quedé quieta como una estatua. No me moví, no lo eché. Al rato, tan súbitamente como había sucedido, se dio vuelta para el otro lado y fin de la cuestión.
Yo me quedé pensando. Que pasaría si yo hiciera lo mismo? Él pensaría que lo estoy acosando? Qué no estoy respetando su decisión de tener sexo conmigo?
Interesante la asimetría que está instalada en este vínculo. Todo gira alrededor de sus decisiones, de sus tiempos, de sus deseos. Yo me someto, está claro que nadie me obliga a estar con él. Bien podría decirle “hasta acá llegamos” y chau pichu. Pero algo me lo impide, seguramente mi desmedida necesidad de ser aceptada y querida, de compartir con otro algo como ilusión de una pareja. También es un ejercicio, ojo, de adaptabilidad, experimentar cuanto puedo ceder, pero también cuánto me puedo disolver.
Me estoy disolviendo ahora? A veces me siento más yo que nunca, estoy como muy aware del tema. Yo estoy decidiendo compartir este momento con él y esa decisión, aparentemente, implica hacerlo bajo sus condiciones.
Que me lleva a mi a aceptarlas?
Quizá lo esté tomando como una prueba, como un .ejercicio para poner en práctica justamente lo que aprendí de él. Que soy océano y no ola, que no soy ni mi ego ni mi mente, ni mi cuerpo. Omm shanti ommm….
De verdad que me hace falta cariño, eh, me gusta la franela, no hay caso.
Quiero hablar con m. no sé como, porque quizá lo que resulte de la charla es que no vamos a viajar juntos. Que no es tan dramático, pero se sentirá raro. No sé como explicarlo, pero hay algo en su presencia que me gusta, y me hace bien, y me abre la cabeza. Otras cosas me parecen incomprensibles o que abiertamente me joden, como su concepto casi maniqueo de la justicia, del reparto exacto de las cuentas, su espontaneidad inexistente, su precisión en todo. me parece extenuante. Es ultra perfeccionista, obviamente. me pregunto si estoy tratando de simular algo que no soy para “conquistarlo”. Creo que no, aunque sí trato de meter la panza cuando me acuesto de costado, je. El pareciera tener una obsesión con el tema de ser y parecer. Las infinitas veces que hablamos sobre la diferencia entre india y Tailandia, caemos en ese tema.
India sería lo auténtico, que acepta y exhibe sus miserias; Tailandia lo ficticio, lo que pretende ser algo que no es. Me pregunto de qué lado estoy yo.
Se supone que tengo q escribir una carilla más. Que fiaca. Estamos en el bus, camino a Chiang khong. Esta es mi ultima noche en Tailandia, después de dos meses y diez dias.
70 dias en los que no recorri mucho, bueh, mas o menos, pero siento que no vi casi nada, y de lo que vi, tampoco nada me cautivo, ni me enloqueció. Es un país inofensivo, superficial, tibio.
Con muchas pretensiones, al menos en algunas zonas, demasiado explotado turísticamente, poco comunicativo… es lindo, si. Es facil para moverse en el, tambien, tranquilo. Medio desabrido.
Mañana laos, tan anunciado y recomendado. Vamos a ver como va la cosa con m. ya descarte ir a Vietnam y Cambodia, pero es que no tengo tiempo,. Sera otra vez o quizas nunca, pero no voy a morir por no haber ido.
Ya veremos como se puede cruzar a china por la frontera desde laos, todavía tengo que resolver con j donde y cuando nos vamos a encontrar.
Ya veremos.
No quiero escribir mas, me esta empezando a doler un pco la cabeza, me cuesta tipear entre el movimiento del Bondi y que ya no hay luz.
En media hora supuestamente llegamos a la ciudad fronteriza. Despedida thai.
Te gusta, no te gusta? te sentís acosado, invadido, confundido, excitado, querido, presionado? Pensás que quiero tener sexo con vos todo el tiempo, que quiero casarme con vos y tener 3 hijos, que te quiero calentar, que te quiero conmover, que te quiero?
Te miro y veo una piedra.
Es posible que a mí una piedra me genere ternura?
Ayer mientras dormía me abrazó. Fueron 10 minutos, 15, no más. Me asusté. Me despertó su brazo rodeándome por la cintura y sus piernas acoplándose perfectamente a las mías.
Yo no hice nada, me quedé quieta como una estatua. No me moví, no lo eché. Al rato, tan súbitamente como había sucedido, se dio vuelta para el otro lado y fin de la cuestión.
Yo me quedé pensando. Que pasaría si yo hiciera lo mismo? Él pensaría que lo estoy acosando? Qué no estoy respetando su decisión de tener sexo conmigo?
Interesante la asimetría que está instalada en este vínculo. Todo gira alrededor de sus decisiones, de sus tiempos, de sus deseos. Yo me someto, está claro que nadie me obliga a estar con él. Bien podría decirle “hasta acá llegamos” y chau pichu. Pero algo me lo impide, seguramente mi desmedida necesidad de ser aceptada y querida, de compartir con otro algo como ilusión de una pareja. También es un ejercicio, ojo, de adaptabilidad, experimentar cuanto puedo ceder, pero también cuánto me puedo disolver.
Me estoy disolviendo ahora? A veces me siento más yo que nunca, estoy como muy aware del tema. Yo estoy decidiendo compartir este momento con él y esa decisión, aparentemente, implica hacerlo bajo sus condiciones.
Que me lleva a mi a aceptarlas?
Quizá lo esté tomando como una prueba, como un .ejercicio para poner en práctica justamente lo que aprendí de él. Que soy océano y no ola, que no soy ni mi ego ni mi mente, ni mi cuerpo. Omm shanti ommm….
De verdad que me hace falta cariño, eh, me gusta la franela, no hay caso.
Quiero hablar con m. no sé como, porque quizá lo que resulte de la charla es que no vamos a viajar juntos. Que no es tan dramático, pero se sentirá raro. No sé como explicarlo, pero hay algo en su presencia que me gusta, y me hace bien, y me abre la cabeza. Otras cosas me parecen incomprensibles o que abiertamente me joden, como su concepto casi maniqueo de la justicia, del reparto exacto de las cuentas, su espontaneidad inexistente, su precisión en todo. me parece extenuante. Es ultra perfeccionista, obviamente. me pregunto si estoy tratando de simular algo que no soy para “conquistarlo”. Creo que no, aunque sí trato de meter la panza cuando me acuesto de costado, je. El pareciera tener una obsesión con el tema de ser y parecer. Las infinitas veces que hablamos sobre la diferencia entre india y Tailandia, caemos en ese tema.
India sería lo auténtico, que acepta y exhibe sus miserias; Tailandia lo ficticio, lo que pretende ser algo que no es. Me pregunto de qué lado estoy yo.
Se supone que tengo q escribir una carilla más. Que fiaca. Estamos en el bus, camino a Chiang khong. Esta es mi ultima noche en Tailandia, después de dos meses y diez dias.
70 dias en los que no recorri mucho, bueh, mas o menos, pero siento que no vi casi nada, y de lo que vi, tampoco nada me cautivo, ni me enloqueció. Es un país inofensivo, superficial, tibio.
Con muchas pretensiones, al menos en algunas zonas, demasiado explotado turísticamente, poco comunicativo… es lindo, si. Es facil para moverse en el, tambien, tranquilo. Medio desabrido.
Mañana laos, tan anunciado y recomendado. Vamos a ver como va la cosa con m. ya descarte ir a Vietnam y Cambodia, pero es que no tengo tiempo,. Sera otra vez o quizas nunca, pero no voy a morir por no haber ido.
Ya veremos como se puede cruzar a china por la frontera desde laos, todavía tengo que resolver con j donde y cuando nos vamos a encontrar.
Ya veremos.
No quiero escribir mas, me esta empezando a doler un pco la cabeza, me cuesta tipear entre el movimiento del Bondi y que ya no hay luz.
En media hora supuestamente llegamos a la ciudad fronteriza. Despedida thai.
lunes, 7 de junio de 2010
día 6
estamos en la cama, uno junto al otro. son quizá las tres am, estamos algo fumados.
hablamos entre dormidos, fue un día largo. le toco el brazo. nada tremendo, una caricia. y otra vez empezamos. la idea básica es que no quiere tener sexo conmigo.
si, no quiere coger conmigo. me rechaza. por razones que sólo a el incumben, y que deberían ser suficientes para mí.
dice que su inconstancia, sus cambios de los últimos días deberían hacerme pensar que es raro. en algun punto lo es, pero como saberlo, si no tengo parametro para comparar? dice que no quiere nada si no0 lo hará al 100% y que ahora no está en condiciones. que hacerlo lo hace perder el foco de otros procesos en los que está metido. que no es justo para mí.
le pregunté si se daba cuenta que en dos o tres semanas como máximo íbamos a separar nuestros caminos para quizás nunca más volver a vernos. no se está preocupando demasiado? me alegra descubrirme más simple. le digo: parece que cada cosa que hacés estás evaluando, especulando, conteniéndote. dónde está la espontaneidad que buscabas?
poco importan las respuestas ni las exucusas. la realidad es una. yo duermo de un lado y él del otro. cómo no hacer para no sentirme humillada, rechazada?
"no sos vos, soy yo", pero la puta, todos me dicen lo mismo. de verdad que son ellos y no yo? cómo hacer para no engancharme con esto, con ego, con la angustia, con la bronca, la decepción?
tengo el impulso de agarrar mis cosas y gritar "me voy!" pero al mismo tiempo me parece que algo ridículo. puedo conformarme solo con lo otro? lo otro que no es poco, son las charlas, la compañía, muchos aprendizajes. no quiero ir con él solo poque no cogemos? entonces eso quiere decir que sólo hubiera ido con él por sexo?
no, yo sé que la respuesta es no. pero también estar con él es estar todo el tiempo con lo que no es. con lo que no soy. verlo y saber que convivir 24/7 con su rechazo. estoy preparada para eso? tengo ganas? vale la pena? debo evaluar pros y contras o dejarme llevar?
quisiera salir corriendo pero no me puedo mover.
pregunto: qué tiene el iching para decir sobre la situación con m.
apa. el iching siempre le pega conmigo.
la disminución.
el hombre superior refrena sus impulsos y contiene su ira.
hay un intercambio maestro- alumno, es tiempo de acompañarse en el camino mutuo.
lo importante es entender el momento yu no tratar de cubrir la pobreza con falsas pretensiones.
si un tiempo de recursos escasos trae a la luz una verdad interior, uno no debe sentirse avergonzado de la simpleza. porque la simpleza es justamente lo que se necesita para proveer la fuerza interior para futuros emprendimientos.
leo y me sorprendo, y algo empiezo a entender. sin embargo estoy triste, muy triste. como si estuviera destilando una amargura antigua, como si hubiera abierto un arcón antiguo y brotara de él un olor acre.
siento que algo está muriendo. y no lo lamento, pero todavía va colgando de mí esa parte muerta, como una piel vieja que tiene que terminar de secarse para despegarse completa y definitivamente. y mientras se seca, se resquebraja, se contrae, tira, pesa.
llueve. quiero llorar mucho hoy. lavar, lavar, lavar...
andar en bici por horas, que el viento en la cara me despeje las ideas. escapar. cantar muy pero muy fuerte, gritar, morir un poco. renacer otro tanto.
hablamos entre dormidos, fue un día largo. le toco el brazo. nada tremendo, una caricia. y otra vez empezamos. la idea básica es que no quiere tener sexo conmigo.
si, no quiere coger conmigo. me rechaza. por razones que sólo a el incumben, y que deberían ser suficientes para mí.
dice que su inconstancia, sus cambios de los últimos días deberían hacerme pensar que es raro. en algun punto lo es, pero como saberlo, si no tengo parametro para comparar? dice que no quiere nada si no0 lo hará al 100% y que ahora no está en condiciones. que hacerlo lo hace perder el foco de otros procesos en los que está metido. que no es justo para mí.
le pregunté si se daba cuenta que en dos o tres semanas como máximo íbamos a separar nuestros caminos para quizás nunca más volver a vernos. no se está preocupando demasiado? me alegra descubrirme más simple. le digo: parece que cada cosa que hacés estás evaluando, especulando, conteniéndote. dónde está la espontaneidad que buscabas?
poco importan las respuestas ni las exucusas. la realidad es una. yo duermo de un lado y él del otro. cómo no hacer para no sentirme humillada, rechazada?
"no sos vos, soy yo", pero la puta, todos me dicen lo mismo. de verdad que son ellos y no yo? cómo hacer para no engancharme con esto, con ego, con la angustia, con la bronca, la decepción?
tengo el impulso de agarrar mis cosas y gritar "me voy!" pero al mismo tiempo me parece que algo ridículo. puedo conformarme solo con lo otro? lo otro que no es poco, son las charlas, la compañía, muchos aprendizajes. no quiero ir con él solo poque no cogemos? entonces eso quiere decir que sólo hubiera ido con él por sexo?
no, yo sé que la respuesta es no. pero también estar con él es estar todo el tiempo con lo que no es. con lo que no soy. verlo y saber que convivir 24/7 con su rechazo. estoy preparada para eso? tengo ganas? vale la pena? debo evaluar pros y contras o dejarme llevar?
quisiera salir corriendo pero no me puedo mover.
pregunto: qué tiene el iching para decir sobre la situación con m.
41 - Forty-oneHay una línea cambiante.
above: Kên / Keeping Still, Mountain
below: Tui / The Joyous, Lake
Sun / Decrease
La estoica Montaña drena sus aguas excesivas hacia el Lago contiguo:
La Persona superior refrena su ira y se despoja de sus deseos.
Ser frugal y contenido es poseer riquezas inmensas en el interior.
Nada de valor puede ser denegado a dicha persona.
Haz de una porción de cada comida una parte de tu ofrenda
This hexagram represents a decrease of the lower trigram in favour of the upper, because the third line, originally strong, has moved up to the top, and the top line, originally weak, has replaced it. What is below is decreased to the benefit of what is above. This is out-and-out decrease. If the foundations of a building are decreased in strength and the upper walls are strengthened, the whole structure loves its stability. Likewise, a decrease in the prosperity of the people in favour of the government is out-and-out decrease. And the entire theme of the hexagram is directed to showing how this shift of wealth can take place without causing the sources of wealth in the nation and its lower classes to fail.
THE JUDGEMENT
DECREASE combined with sincerity
Brings about supreme good fortune
Without blame.
One may be persevering in this.
It furthers one to undertake something.
How is this to be carried out?
One may use two small bowls for the sacrifice.
Decrease does not under all circumstances mean something bad. Increase and decrease come in their own time. What matters here is to understand the time and not to try to cover up poverty with empty pretence. If a time of scanty resources brings out an inner truth, one must not feel ashamed of simplicity. For simplicity is then the very thing needed to provide inner strength for further undertakings. Indeed, there need be no concern if the outward beauty of the civilisation, even the elaboration of religious forms, should have to suffer because of simplicity. One must draw on the strength of the inner attitude to compensate for what is lacking in externals; then the power of the content makes up for the simplicity of form. There is no need of presenting false appearances to God. Even with slender means, the sentiment of the heart can be expressed.
THE IMAGE
At the foot of the mountain, the lake:
The image of DECREASE.
Thus the superior man controls his anger
And restrains his instincts.
The lake at the foot of the mountain evaporates. In this way it decreases to the benefit of the mountain, which is enriched by its moisture. The mountain stands as the symbol of a stubborn strength that can harden into anger. The lake is the symbol of unchecked gaiety that can develop into passionate drives at the expense of the life forces. Therefore decrease is necessary; anger must be decreased by keeping still, the instincts must be curbed by restriction. By this decrease of the lower powers of the psyche, the higher aspects of the soul are enriched.
Hexagrama cuarenta y uno/Linea uno:
This is an occasion for downsizing to fighting trim.
Simplicity and economy are strong defenses against the slings and arrows of outrageous fortune.
Whether this is a time of want or a time of plenty, it is an auspicious time to shed a dependency.
Once your good work is accomplished, it is noble to move quietly on.
But your charges have grown attached to you, and will feel a deep loss if you go.
(Esta es una ocasión para la reducción de la guarnición de lucha.
La simplicidad y la economía son fuertes defensas contra las hondas y las flechas de la fortuna.
Ya sea que este es un momento de necesidad o un tiempo de abundancia, es un momento propicio para despojarse de alguna dependencia.
Una vez que tu buen trabajo se ha llevado a cabo, es noble seguir adelante tranquilamente.
Sin embargo, los cargos han crecido unidos a ti, y se sentirá una profunda pérdida si te vas.)
Nine at the beginning [yang at bottom] means:
Going quickly when one's tasks are finished Is without blame.
But one must reflect on how much one may decrease others.
It is unselfish and good when a man, after completing his own urgent tasks, uses his strength in the service of others, and without bragging or making much of it, helps quickly where help is needed. But the man in a superior position who is thus aided must weigh carefully how much he can accept without doing the helpful servant or friend real harm. Only where such delicacy of feeling exists can one give oneself unconditionally and without hesitation.
Transformed Hexagram:
4 - Four
Mêng / Inexperience
A fresh Spring at the foot of the Mountain:
The Superior Person refines his character by being thorough in every activity.
The Sage does not recruit students; the students seek him.
He asks nothing but a sincere desire to learn.
If the student doubts or challenges his authority, the Sage regretfully cuts his losses.
SITUATION ANALYSIS:
This is a time of interchange between a mentor and pupil.
Whether you are the teacher or the student, it is a time of companionship along a mutual path.
This hexagram also emphasizes the eternal, cyclical nature of the mentor/student relationship -- a mentor is merely a more seasoned pupil, further along on the journey. A pupil holds within himself the seed of a future Master.
Upper Trigram:
Kên / Mountain
Image: Mountain.
Qualities: Tranquil, Immobile, Still, Perverse, Waiting, Patient, Calm, Stubborn, Inert, Methodical, Eternal.
Direction: Northeast.
Family Member: Youngest Son.
Body Part: Hand.
Season: Late Winter.
Time of Day: Dawn.
Animal: Dog.
Color: Emerald Green.
Element: Stone.
Miscellaneous: Byway, Mountain Path, Pebbles, Doorway, Opening, Gateway, Seed of Fruit, Eunuch, Watchman, Doorkeeper, Fingers, Rat, Black-billed Bird, Gnarled Tree.
Lower Trigram:
Tui / Lake
Image: Lake, Marsh.
Qualities: Satisfied, Fulfilled, Excessive, Open, Pleasing, Joyous, Magical, Elfin, Mischievous.
Direction: West.
Family Member: Youngest Daughter.
Body Part: Mouth.
Season; Late Autumn.
Time of Day: Dusk.
Animal: Sheep.
Color: Blue.
Element: Flesh.
Miscellaneous: Sorceress, Tongue, Smashing, Breaking Apart, Dropping Off, Bursting Open, Hard Salty Soil, Concubine, Ripe Fruit, Goat, Gypsy.
apa. el iching siempre le pega conmigo.
la disminución.
el hombre superior refrena sus impulsos y contiene su ira.
hay un intercambio maestro- alumno, es tiempo de acompañarse en el camino mutuo.
lo importante es entender el momento yu no tratar de cubrir la pobreza con falsas pretensiones.
si un tiempo de recursos escasos trae a la luz una verdad interior, uno no debe sentirse avergonzado de la simpleza. porque la simpleza es justamente lo que se necesita para proveer la fuerza interior para futuros emprendimientos.
leo y me sorprendo, y algo empiezo a entender. sin embargo estoy triste, muy triste. como si estuviera destilando una amargura antigua, como si hubiera abierto un arcón antiguo y brotara de él un olor acre.
siento que algo está muriendo. y no lo lamento, pero todavía va colgando de mí esa parte muerta, como una piel vieja que tiene que terminar de secarse para despegarse completa y definitivamente. y mientras se seca, se resquebraja, se contrae, tira, pesa.
llueve. quiero llorar mucho hoy. lavar, lavar, lavar...
andar en bici por horas, que el viento en la cara me despeje las ideas. escapar. cantar muy pero muy fuerte, gritar, morir un poco. renacer otro tanto.
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